Kirill fue investido patriarca ortodoxo
La Iglesia Ortodoxa rusa consagró ayer al metropolitano Kirill, considerado un modernizador, como el líder de una comunidad de 160 millones de personas, con la esperanza de que lleve a la institución a una nueva etapa de relaciones con otras organizaciones cristianas.

Lunes 02 de Febrero de 2009

La Iglesia Ortodoxa rusa consagró ayer al metropolitano Kirill, considerado un modernizador, como el líder de una comunidad de 160 millones de personas, con la esperanza de que lleve a la institución a una nueva etapa de relaciones con otras organizaciones cristianas.

  Dignatarios y fieles atestaron la enorme catedral de Cristo el Salvador en Moscú para ver a Kirill mientras era coronado como el patriarca número 16 de la Iglesia Rusa desde que el título fue creado en 1859.

  El nuevo patriarca de 62 años supervisará la segunda Iglesia más grande del mundo, que se ha vuelto mucho más influyente y rica en Rusia desde el colapso de la ex Unión Soviética.

  La mayoría de los rusos se considera ortodoxo y la iglesia podría jugar un rol clave en controlar la respuesta de la población a la crisis económica que está afectando al país.

  Kirill, un metropolitano o alto arzobispo que antes encabezó el departamento de relaciones exteriores de la Iglesia Ortodoxa, previamente habló a favor de una mayor independencia del Kremlin y de lazos más cercanos con Iglesias occidentales.

  El presidente Dmitry Medvedev y el primer ministro Vladimir Putin observaron la compleja ceremonia de tres horas desde cerca del altar. La duquesa María Vladimirovna, descendiente del último zar, también asistió.

  Los sacerdotes entonaron los profundos y sonoros tonos de base utilizados en la antigua liturgia ortodoxa, que eran interrumpidos por enérgicas alabanzas y agradecimientos por el nuevo patriarca, expresados por el coro ubicado en los balcones de la catedral.

  Medvedev felicitó a Kirill y dijo que su consagración era un "gran evento" que esperaba llevara "un completo diálogo en solidaridad entre la Iglesia Ortodoxa y el Estado".

  Por su parte, el nuevo patriarca dijo que su prioridad era llevar a Dios a los más jóvenes. Sostuvo que la Iglesia no podía esperar "en momentos de relativismo moral, cuando la propaganda de la violencia y la depravación secuestra el alma de los jóvenes".

  Kirill también sugirió que podría tener un rol más activo como pastor de los 30 millones de los rusos ortodoxos que viven en el extranjero. (Reuters)