Viernes 10 de Septiembre de 2010
"El estado puerperal no convierte a la mujer en una homicida. Los cambios hormonales pueden producir modificaciones en el estado de ánimo, que la hagan caer en la depresión, pero más bien se aleja de su hijo pero no lo mata ni le hace daño", sostuvo la médica, docente de la UNR y educadora sexual del Instituto de Bioética de la Universidad Austral y de la Red Pro Familia, Verónica Baró Graf, sobre la media sanción a la reimplantación de la figura del infanticidio, en diálogo con La Capital, desde Santa Cruz.
"Ella tiene conciencia de su depresión, que tampoco es un estado de locura ni tiene la dimensión de un estado irracional. La figura del infanticidio sigue abaratando la vida de los niños y propone justificaciones falsas a los actos irracionales de los adultos", opinó Baró Graf.
"El puerperio es un brusco cambio hormonal, que le produce euforia o depresión, pero ni se tira por el balcón ni mata al chico. La mujer desprecia a su hijo pero no lo mata. Con el mismo criterio podría entonces matar al marido o a su pareja", concluyó Baró Graf.