Miércoles 23 de Marzo de 2011
Justicia lenta no es Justicia, Justicia cara no es Justicia, Justicia ineficaz no es Justicia. Recientemente este diario informó que un padre fue privado por dos años de ver a su hijita por la falsa acusación de abuso formulada contra él por la madre de la pequeña, de quien está separado. Lamentablemente, hay muchos casos similares por parecidas maniobras u otras en supuestos de divorcios y separaciones. Eso provoca mucho dolor en los padres privados injustamente de interactuar con sus hijos y en otros familiares paternos (abuelos, tíos). Y causa un daño inmenso a los chicos involucrados despojados de sus derechos a tratarse con sus padres y familiares paternos. La otra cara de la moneda resultante de los conflictos familiares está en numerosos padres que se borran de sus responsabilidades y obligaciones luego del divorcio o separación y recurren a toda clase de trucos para incumplir sus obligaciones alimentarias con los perjuicios subsiguientes para sus inocentes hijos y sus ex cónyuges o compañeras dificultados de afrontar la subsistencia y educación de aquellos. Estas situaciones se prolongan excesivamente e innecesariamente por diversas causas, algunas de las cuales enumero: 1º) La ignorancia de algunos de los afectados en sus derechos y herramientas legales para hacerlos valer (la ignorancia produce consecuencias negativas) o dejadez (el que no llora no mama) o temores paralizantes. Destaco que hay leyes utilizables para poner en vereda a progenitores perversos castigándolos severamente efectivizando responsabilidades penales y disponiendo medidas compulsivas para garantizar régimen de visitas y cuotas alimentarias tales como la ley 24.270 (contacto de menores con sus padres no convivientes) y leyes 13.944 y 24.029 (penalidades por incumplimiento de los deberes de asistencia familiar). 2º) Pero para efectivizar los derechos hay que recurrir a profesionales adecuados, que deben ser enérgicos, capaces, honestos y diligentes. Y muchas veces se yerra en la elección del abogado a cual recurrir. 3º) Juega mucho en contra la ineficiencia en general de la Justicia, de la administración de justicia. Ello obedece a déficit de recursos humanos y materiales (por ejemplo: suficientes tribunales y personal) que son retaceados por los gobiernos por mezquindades políticas. Asimismo, por la vigencia de leyes procesales, de procedimientos inadecuados para obtener una justicia verdadera, eficaz y rápida. Pero también influye mucho la mentalidad o insensibilidad de algunos magistrados y funcionarios judiciales que no tienen una auténtica vocación de brindar servicio de justicia, que se comportan como burócratas cuidando básicamente las formas, procedimientos y apariencias para preservarse y cuidar sus puestos, incapaces de ponerse en la piel de los justiciables y actúan como si la resolución de un conflicto, de un drama humano, equivaliese a resolver un crucigrama o cerrar una ecuación. Esto lo he vivido y padecido en mis muchos años de ejercicio profesional. Todos tenemos que trabajar para superar estas situaciones, comenzando por informarnos debidamente y actuar en consecuencia. Y asimismo, muy importante participar en los asuntos públicos, ya sea actuando en la política, en ONG's. o por otros medios, y destaco no equivocarse al votar en las próximas elecciones. También es relevante prevenir los conflictos fortaleciendo con políticas adecuadas a la familia y a la moral en vez de debilitarlas con leyes disolventes.
Raúl Miguel Ghione