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Julia Ballario, la muñeca brava del Top Race V6 juvenil

La juvenil piloto del Top Race V6 girará en la potente Pro Mazda, telonera de la IndyCar. Será además la primera argentina que incursionará en la particular especialidad. 

Domingo 14 de Julio de 2013

Se nota en su angelical rostro que lleva el deporte motor en sus entrañas. Julia Ballario destila pasión en cada frase. Sus verdes ojos resplandecen como el sol cuando se refiere a los autos. Sobre todo a la hora de pulir detalles sobre las dos doble carrera que realizará en Estados Unidos en breve. La juvenil piloto del Top Race V6 girará en la potente Pro Mazda, telonera de la IndyCar. Será además la primera argentina que incursionará en la particular especialidad. La "muñeca brava" hace historia al andar.

"Estoy ansiosa más que nerviosa. El 28 de julio emprenderé un viaje a Estados Unidos porque el 3 y 4 de agosto estaré compitiendo en el circuito de Mid-Ohio, mientras que el 13 y 14 lo haré en el callejero canadiense de Trois-Rivieres, en Quebec", comenzó relatando a fondo Ballario. "Espero que todo se dé cómo lo soñamos", agregó con ilusión a Ovación la rubia piloto que reside en nuestra ciudad debido a que estudia diseño gráfico.

—¿Qué te dejó haber probado en octubre pasado el monoplaza y también haberte codeado con la categoría?

—Realmente fue muy importante porque ya sé de qué se trata todo. Es más, la idea era poder correr durante todo este año allá, pero por diversos factores no pude hacerlo. No obstante, no bajamos los brazos con mi familia y ahora podemos hacer dos doble carrera en el Juncos Racing, que dicho sea de paso me ayuda mucho para que pueda cumplir con esta aventura.

—¿Dentro de este reto se te presentará otro como volver a subirte a un auto sin techo?

—Si, la verdad es nada que ver con lo que vengo haciendo. Pasaré del Top Race V6, donde el auto es mucho más pesado, a uno sin techo. Sé que tendré que tomar otros recaudos y estar preparada en conceptos puntuales porque la fuerza que hacés, sobre todo con el cuello, es impresionante. Hay detalles que te obligan a estar mucho más preparada desde lo físico.

—Pese a que hace unos meses probaste un auto de la Fórmula Renault, la realidad es que no hay parangón con relación a uno del Pro Mazda.

—Es cierto, nada que ver una cosa y la otra. En potencia sobre todo, pero necesitaba dar unos cuantos giros en un sin techo para ir aclimatándome a ciertos movimientos que debo hacer.

—¿Cómo fue la primera experiencia en USA?

—Me sentí como que estaba arriba de un Fórmula Uno. No podía creer la potencia que tenía el auto. Me fascinó.

—¿Te sentiste observada por el resto de los pilotos o no hay tanto machismo allá?

—Para nada. No me sentí mirada en ningún momento. Y eso que hubo reunión de pilotos y éramos un montón porque estaban los de la Indylight, nosotros y los de otra categoría. Fui la única mujer, como ahora, y no pasó nada.

—¿Se puede decir que el contacto con el Juncos Racing fue prácticamente de casualidad?

—Totalmente. Todo comenzó por Twitter. Cuando vi que me seguía esa escudería me sorprendió. Comenzamos a charlar, luego Ricardo me dijo quién era (dueño del equipo) y así surgió la chance de que probara allá. Por eso fui en octubre pasado. Me sirvió un montón en todo sentido.

—Suena raro porque desde afuera se ve que Estados Unidos te está abriendo una puerta, mientras que acá no te dan las llaves, ¿lo sentís así?

—Son cosas distintas. Esto se fue dando de manera natural. Yo soy una agradecida al automovilismo nacional porque soy una de las dos mujeres que compite a nivel profesional. Me crié entre autos (su papá Gustavo era corredor) y valoro al deporte motor nacional muchísimo. En todo caso debo agradecerle a Ricardo (Juncos), quien me dijo que tengo mucho futuro, y a mi viejo, quien me banca en todo.

—¿Cómo es Ricardo Juncos?

—Una persona que me ayuda muchísimo. Antes de hablar con el ingeniero lo agarro y le pido consejos. Es un ser que valora mucho a la persona antes que al piloto. No es simple encontrar gente así.

—Juncos aconseja a las jóvenes promesas que no hace falta ir a Europa para llegar a la F1 o estar entre los mejores del mundo. ¿Coincidís con ese pensamiento?

Es así. Lo noté cuando lo conocí y vi el nivel que hay en Estados Unidos. Correr allá es tan importante como hacerlo en el Viejo Continente. Así que tengo mucha ilusión de llegar y subirme al auto.

¿Con qué expectativas vas a viajar y correr?

La verdad es que estoy muy ilusionada. Quiero andar bien para ver si puedo correr la próxima temporada allá. Voy decidida a hacer dos dobles finales con todo. Es más, sueño todos los días con que sea enero para hacer las pruebas previas al calendario oficial. Ahora apunto de lleno de hacer carrera en Estados Unidos. A la vuelta cuento cómo resultó todo y la experiencia que viví, ja.

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