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Juicio abreviado para cuatro acusados de una serie de secuestros virtuales

Una banda fue desbaratada el mes pasado y le comprobaron 8 episodios. Otros 11 hechos serían archivados por falta de pruebas. Tres de los imputados aceptarían purgar 5 años de prisión domiciliaria y el otro 3 años de prisión efectiva con salidas laborales.  

Miércoles 18 de Junio de 2014

Cuatro acusados de integrar una banda dedicada a cometer secuestros virtuales telefónicos, dos de ellos integrantes a la comunidad gitana, presentaron ayer una propuesta de juicio abreviado por la que aceptan ser condenados a penas de 5 años de prisión domiciliaria, y en un caso a 3 años de cárcel con salidas laborales, además de ofrecer 360 mil pesos para reparar en forma proporcional a ocho víctimas de engaños consumados. Las penas ofrecidas, acordadas entre sus defensores y la fiscalía, los ubica como integrantes de una asociación ilícita y responsables de extorsiones a los damnificados, contactados de noche y por teléfono con onerosos pedidos de rescate por el falso secuestro de sus hijos.

La propuesta quedó a estudio del juez penal Gustavo Pérez de Urrechu, que responderá mañana si la convalida o no. Fue presentada ayer en una audiencia por el fiscal Nicolás Foppiani y los abogados Hernán Tasada y Gabriel Navas. Entre los principales alcances, los acusados Gladys C., Lucas Ramiro G., y Luis C. aceptan ser condenados a 5 años de prisión domiciliaria como integrantes de una asociación ilícita y coautores del delito de extorsión.

Mientras que Sergio Damián Z., también considerado miembro de la organización pero partícipe secundario de las extorsiones, solicitó 3 años de prisión efectiva con salidas laborales de 8 a 20, de lunes a sábados, para dormir en una comisaría. Por el tiempo que lleva en prisión domiciliaria, este hombre podría obtener la libertad condicional en seis meses más. Las penas se aplicarían por ocho extorsiones consumadas, mientras que otras 11 que quedaron en el intento se archivarían. Un quinto acusado, Gustavo M., no aceptó participar del abreviado.

Allanamientos. La banda fue desbaratada y sus integrantes detenidos en mayo pasado a raíz de una pesquisa de la flamante Policía de Investigaciones de la provincia ante la reiteración de denuncias de secuestros virtuales en las nuevas fiscalías. Las intervenciones telefónicas permitieron identificar a los sospechosos y orientaron seis allanamientos en Rosario y en Arroyo Seco, donde se secuestraron electrodomésticos, pulseras, 28 teléfonos celulares, un Renault Clío y un Volkswagen Gol.

La modalidad detectada en todos los casos era idéntica: en un llamado telefónico nocturno o de madrugada los malhechores afirmaban tener secuestrado a un hijo o hija del interlocutor y exigían fuertes sumas de dinero por sus rescates, plata que las víctimas depositaban en contenedores de basura o junto a columnas de la luz. Con los roles repartidos, uno de los integrantes dirigía la negociación telefónica con las víctimas, un hombre y una mujer —según el caso— simulaban con gritos y exclamaciones ser la persona secuestrada y un cuarto hombre se ocupaba de pasar en un auto a recoger el botín. Además, y para llevar adelante la maniobra, estaban equipados con una radio conectada a la frecuencia policial.

La saga.Del acuerdo abreviado surge un detalle de los hechos consumados por el grupo. El primero fue el 15 de febrero a las 7 de la mañana cuando una mujer tiró 1.800 dólares, 300 euros, anillos y aros de oro ante la noticia del falso secuestro de un familiar. El 3 de abril, a las 5.30, un hombre se desprendió de 40 mil dólares, 20 mil pesos, 1.500 euros, dos monedas de oro y un lingote que dejó en la calle en un balde ante un idéntico ardid.

La madrugada del 6 de abril un hombre arrojó 500 dólares, pulseras de oro y 2.700 pesos a un container en la zona oeste. El mismo día, en Córdoba al 4800, una anciana a la que engañaron con el secuestro de su hijo dejó junto a una columna 4.600 dólares y 10 mil pesos.

Al día siguiente despojaron a una mujer de 2.500 dólares y 7 mil pesos que depositó en un contenedor. Y en Mendoza al 3000 un hombre se desprendió de 700 dólares y 20 mil pesos al escuchar la amenaza telefónica de que iban a matar a su hijo. El 13 de abril una mujer de 90 años entregó 1.200 pesos, joyas, cuatro cadenas y un anillo de oro. Dos días más tarde, una mujer de 54 años entregó 31 mil pesos en la zona de Ayacucho y Muñoz.

Además de la pena de prisión, el acuerdo ofrece disponer de 60.354 pesos y 2.430 dólares secuestrados a la banda y depositados en una cuenta judicial, de los cuales una parte sería destinada al Estado provincial y otra quedaría en reserva por si surgen nuevas víctimas del grupo. Y además de la devolución de joyas y equipos de tecnología como tablets, plays stations y notebooks, propone reparar a las víctimas con 360 mil pesos en forma proporcional al daño sufrido y otros 40 mil pesos para afrontar las costas del proceso.

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