Jubilados, tengamos memoria
Como estaba previsto de antemano, la presidenta vetó lo dispuesto por el Congreso Nacional respecto de lo tratado: 82 por ciento móvil, nueva ley de jubilaciones que no alcanzó a nacer, y que puesto a ver, no se relacionaría con lo que realmente se trataba de volver a reimplantar...

Martes 22 de Marzo de 2011

Como estaba previsto de antemano, la presidenta vetó lo dispuesto por el Congreso Nacional respecto de lo tratado: 82 por ciento móvil, nueva ley de jubilaciones que no alcanzó a nacer, y que puesto a ver, no se relacionaría con lo que realmente se trataba de volver a reimplantar, ya que los cálculos estaban hechos para conseguir un 82 por ciento de un haber que no tiene nada que ver con el disponía la ley 14.499 de 1958, que para su aplicación, consideraba que ese porcentaje a pagar debía ser el que surgiera del resultado del haber que en la actualidad percibe el trabajador que ocupa el cargo que antes ocupó el jubilado. Ese cálculo no se puede realizar si no se tienen las documentaciones o archivos de los convenios colectivos de trabajo de 20/25 años atrás, donde se establecían escalafones salariales para todas las categorías en cada especialidad. Nadie habló de eso, o no lo saben o no se acuerdan o no se quieren acordar. De cualquier manera, en lo que menos se piensa es en mejorar equitativamente las jubilaciones. Desde que estuvo Menem, que fue el que comenzó con la idea de eliminarlos (cuando vino con el cuento de que en Malasia no existían jubilados, se lo contó Sandokan). Pasando por todos los que sucedieron, nadie se preocupó seriamente y los actuales prefieren dedicarse a la práctica de la beneficencia, pero con fondos ajenos (Ansés- Pami) que son las dos instituciones que a pesar de no ser gubernamentales, son las que tienen que afrontar los compromisos con fondos que debían destinarse a otras cosas esenciales, como son jubilación y salud. Son préstamos o subsidios, ¿y dónde están las famosas reservas que son con las que tiene que afrontar sus compromisos el gobierno? No creo que hayan olvidado que cuando se entregó atados de pies y manos a los trabajadores oficiales y gremiales, incluidas las de la CGT y aprobaron la modificación de las leyes laborales, no hubo nadie que pensara en el futuro de la clase trabajadora, o era más importante una foto levantando la mano para asegurarse el porvenir propio, olvidándose de lo que significa la palabra "dignidad" y eso que ya estaban muchos gremialistas y legisladores que todavía están. Démonos cuenta que asignar aumentos insignificantes y no frenar la inflación no sirve nada más que para pregonarlo por los medios y no correr el riesgo que alguien pueda preguntar en el momento, quien les hace los cálculo y si vivirían con el sueldo de un jubilado.

Luis Andrés Aguilar, DNI. 6.114.857