Jubilado y enojado
Conforme a derecho, me expreso en estas líneas exponiendo que soy un ciudadano que trabajó en este país desde los 15 años, como muchos otros ciudadanos (millones) que también lo...

Viernes 24 de Agosto de 2012

Conforme a derecho, me expreso en estas líneas exponiendo que soy un ciudadano que trabajó en este país desde los 15 años, como muchos otros ciudadanos (millones) que también lo han hecho. Hoy, con mis 68 años cumplidos, me he sometido a la célebre y esperada jubilación, de la misma manera que muchos otros millones de argentinos. Ahora bien, como a través de los años, la jubilación nos tiene como prisioneros de guerra, donde tus derechos aparentemente figuran en la Constitución nacional, pero pareciera que en el diario vivir los jubilados pasamos por el bochorno de mendigar ante los señores legisladores, jubilaciones dignas y demás servicios que atañen a las mismas, en mi caso, después de haber aportado a Anses durante 40 años de trabajo. Mientras esto pasa nuestros legisladores, en una épica epopeya, han realizado el sainete criollo al mejor estilo gauchesco, conforme a las propuestas con los ruralistas, personajes estos últimos que como así sus abuelos vinieron y bajaron de los barcos, ellos tendrían que hacer lo mismo, pero en este caso bajarse del avión. Deberían acordarse que sus antepasados vinieron desesperados para empezar una vida nueva y que fueron muy bien recibidos. Entonces, volviendo a mi sometimiento de la jubilación después de haber aportado como también millones de ciudadanos, y creyendo en nuestro país no nos fuimos del mismo. Nadie se acuerda de nosotros y el desastre de nuestra jubilación por la cual deberíamos llamarla un desastre de lesa humanidad. Tomando el ejemplo de los viejos jubilados y de su santa paciencia colectiva, en la creencia de que el Congreso sacará las leyes que tienen encajonadas para dignificarnos y otorgarnos lo que nos corresponde constitucionalmente. La tercera edad debe ser una manera de encarar la vida, mejorándola, debemos luchar por mejores políticas para lograr obtener mejores beneficios jubilatorios. Por último, quisiera destacarles que si bien es cierto que aporté 40 años a la caja jubilatoria, para jubilarme utilizaron mis últimos 10 años de aportes perdiéndose los otros 30, que también aporté y que nadie me da una explicación sobre esta estafa y atropello.

Armando Torres Arrabal
DNI 6.047.844