Joya arquitectónica

Lunes 24 de Enero de 2011

La iglesia Nuestra Señora de Aránzazu, patrona espiritual del País Vasco, está ante la plaza principal de Victoria, donde se emplazó el primer oratorio cuya inauguración, el 13 de mayo de 1810, fue tomada como fundación de la ciudad. El templo inaugurado el 8 de septiembre de 1875, es una joya arquitectónica y tiene características del arte románico de fin del Medioevo. Su interior es en forma de cruz latina y el altar mayor posee estilo renacentista y barroco. La mayoría de las pinturas del francés Augusto Fusilier, cuyas obras se destacan en muchos templos del país, son copias de diseños del Misal Dominical y Vesperal de Gaspar Lefebre, y otras son de su propia autoría.