Martes 12 de Junio de 2012
“En la práctica de fútbol del viernes, Méndez tuvo un problemita y no pudo estar, y consecuentemente con lo que siempre hago, puse ese equipo en el partido”. La frase de Pizzi tiene que ver con lo que fue el dato más importante de la jornada (además de la derrota, claro está), sobre la ausencia del mendocino y la inclusión de Omar Zarif en el conjunto titular. Nada hubiera garantizado otro resultado si Jesús hubiese estado desde el arranque, pero vale el interrogante.
La primera conclusión es que ese cambio le jugó en contra. A partir de ahí entrará en la discusión la decisión del entrenador, que discursivamente no fue más allá de un “problemita”, justo en una instancia en la que se juega a todo o nada.
Trascendidos hubo muchos. De todas formas, Ovación pudo confirmar que esa postura se debió a una sanción disciplinaria por la llegada tarde de Méndez al entrenamiento del viernes. Por eso la participación del Turco y la ratificación de ayer.
“No es tan importante que juegue uno u otro”, tiró Pizzi antes de dejar el Brigadier López. La decisión de la medida no se pone en discusión. Lo cierto es que el cambio existió y que tuvo como protagonista a un encargado de la generación de juego.
Más de uno habló del espíritu de grupo que hay porque la información no se filtró hasta el día del partido. No está mal sentirlo de esa manera. Igual, la fortaleza grupal tiene muchas otras aristas más importantes.
Tras ocho partidos sin derrotas apareció un “problemita” que se pagó con una caída. Ahora el grupo tiene un nuevo desafío por delante y es que deberá reponerse de este contratiempo con la misma madurez con la que supo guardar el secreto de lo ocurrido con Méndez.