Jueves 25 de Marzo de 2010
"Yo me presenté espontáneamente para hablar con el juez y me puse a disposición de la causa, pero no delaté a nadie, no inculpé a ningún policía, no di ningún nombre y sólo conté qué habíamos hecho junto con Pimpi en los últimos días". Las declaraciones las hizo ayer Japo, integrante del círculo más íntimo del ex barrabrava de Newell’s asesinado la madrugada del viernes pasado en el bar Ezeiza, de Servando Bayo al 1400. Japo se contactó con LaCapital para desmentir que su testimonio ante la Justicia haya sido el que abrió la pesquisa en torno al crimen que, para él, "fue por encargo".
"Lo único que hice fue relatarle al juez los últimos días de Pimpi, a quien vi por última vez el miércoles (dos días antes del crimen). Yo no estuve en el bar cuando lo mataron pero te aseguró que alguien de ese bar lo entregó y cuando se levante el secreto de sumario voy a contar todo", adelantó Japo. El muchacho también reconoció que eran asiduos concurrentes a Ezeiza porque "era un lugar seguro" pero que el viernes pasado no estuvo allí.
En cuanto a la declaración que se le atribuye y que habría sido la que abrió la investigación sobre el homicidio, Japo manifestó que quien declaró "fue otro testigo que estuvo en el bar" y que él "jamás apuntó contra la policía". Y sorpresivamente agregó: "En esta Angelito Negro no tiene nada que ver, él no llamo a Pimpi y no sabía qué iba a pasar en el negocio".
La discusión. Asimismo, contó que "el que discutió con Roberto fue un amigo de El Toro" (el prófugo copropietario del bar Ezeiza) y que ese hombre "sabe muy bien quién y por qué mataron a Pimpi". Además recordó que "hace un mes Pimpi y El toro habían tenido una discusión". "Ellos habían sido amigos y nosotros íbamos al bar porque El Toro nos dijo que se hacía responsable de la seguridad del lugar".
A la hora de memorar a su amigo asesinado, Japo contó que "andaba de acá para allá. Hace unos días fuímos al casino y a cenar con la mujer y esta semana teníamos que ir al sanatorio para que le hagan curaciones" porque Pimpi había sido operado recientemente por una infección que se le declaró a partir de los balazos que recibió en 2007 en un ataque en un bar de España y Santa Fe.
También comentó que Pimpi le dijo que "lo estaban siguiendo y que se sentía amenazado", aunque prefirió no decir quiénes lo hacían. Y concluyó afirmando que Camino "no le debía plata a nadie" y "lo que pasó fue un crimen por encargo".