Edición Impresa

Jairo, antes de presentarse en Rosario: "Sería una tortura cantar lo mismo"

El músico cuenta por qué ahora interpreta a Los Beatles y Palito Ortega. Hoy, a las 21.30, en el Auditorio Fundación Astengo, Jairo y su banda anticipan  "Propio y Ajeno".

Viernes 31 de Octubre de 2014

Jairo suelta la voz y lo celebra. Como el tenista que suelta el brazo y mete un drive, como el pintor que suelta la mano y deja su mejor trazo. Jairo disfruta tanto cuando canta que ahora va por lo propio y lo ajeno. Por ese andarivel transitan las canciones de su nuevo disco, que se editará el mes próximo, pero que Escenario pudo acceder a la escucha de gran parte de ese material. Y allí está Jairo cada vez más intérprete, cada vez más cantante. Hoy, a las 21.30, en el Auditorio Fundación Astengo (Mitre 754), Jairo y su banda anticipan los temas de "Propio y Ajeno", con canciones de su autoría y de autores tan disímiles como Joan Manuel Serrat, Los Beatles y Palito Ortega. "Hacía mucho tiempo que no me entusiasmaba tanto con un disco. La noche que grabé la de los Beatles no dormí", dijo en un extenso diálogo, en un tono cálido e intimista, más cerca de lo propio que de lo ajeno.

—Realmente fue una grata sorpresa escuchar tu versión de "Corazón contento".

—¿Te gustó? Qué bueno, ¿sabés que hoy me llamó Palito Ortega? Estaba muy emocionado y muy contento, hablé con él y con la mujer (Evangelina Salazar). Me dijo una cosa extraordinaria.

—¿Qué te dijo?

—Fue muy generoso de su parte y muy bonito para mí, porque me dijo: "La canción encontró su verdadera versión".

—Es que la letra del tema, con ese arreglo sinfónico y con las cuerdas al frente, le da un romanticismo que no tenía la original.

—Es fantástico lo que pasa en esta versión, es lo que me decía él y también la mujer, y la orquestación es maravillosa. Vos sabés que hicimos las canciones conocidas, las ajenas, en este caso son todas exitosas, y en todas intentamos darle una impronta personal, una vuelta de tuerca para ver si podíamos aportar algo, esa fue la intención. En todas salvo en la canción de Los Beatles ("If I Fell"), donde, con Pedro Aznar, fuimos más fidedignos, a muerte.

—¿Cómo lograron ese sonido beatle y un juego de voces tan idéntico al original?

—Es que Pedro tocó los mismos instrumentos que tocaron Los Beatles, las mismas marcas y mismos modelos, por eso el sonido es así. Ahí es totalmente intencionado. En cambio, en "Corazón contento", hay mucha diferencia porque es otro estilo, la metimos en un estilo que no correspondía, bah, correspondía porque a mí me gusta mucho cómo suena, pero quiero decir que no se había tocado nunca de esa manera.

—¿Cómo tomaste la decisión de hacer un álbum de estas características, cuál fue el verdadero disparador de este proyecto?

—La idea se basó en el proyecto de un álbum que se iba a llamar "Generacional", con canciones que tuvieran que ver con mi generación, ¿no?Entonces empecé a anotar canciones y anoté un montón, una lista muy extensa para que pudiera entrar en ese concepto, pero cuando fuimos hilando fino me incliné por otra cosa, por temas que simplemente me gustaba cantar.

—Algunos pueden pensar que cantar éxitos es ir sobre seguro, pero ¿no es más riesgoso interpretar un tema conocido en una versión tan distinta?

—Sí, porque están incorporados en el oído de la gente, incluso los arreglos, y eso hace más complejo el laburo, porque si bien tratás de no distanciarte porque no se puede desnaturalizar la canción, sí tenés que sacar cosas que la canción tiene y que en la versión original no se escuchan. Por ejemplo, y vuelvo a "Corazón contento", la letra, en la versión original se pierde un poco, porque la parte que dice "mi vida comienza cuando te conocí", cuando la escuchás en la versión original y estás bailando no te das cuenta lo que dice el tipo, en cambio acá sí prestás atención, porque estás cantando la letra de una manera distinta y te estás planteando una situación fuerte, es una declaración de amor muy grande la que hace el tipo.

—Para muchos será una sorpresa la inclusión de "Biromes y servilletas", de Leo Masliah.

—Mirá, viste que está la versión de Masliah, con el pianito sincopado y la otra de Milton Nascimento, bueno, nosotros hicimos una que es a mitad de camino de esas dos, y con un arreglo precioso de Lito Vitale, con la orquesta de cámara, que él le llama La Orquestita, y que es la que están usando en sus actuaciones con Baglietto. Ah, y además está Juan Carlos (Baglietto) en ese tema, y es un lujo cantando, es un tipo incomparable cuando canta, es una cosa impresionante cante lo que cante, aparte la buena onda que tiene. Mirá, los invitados que han venido son amigos: Juan, Pedro Aznar, Lito Vitale, son gente con las que hay mucho afecto, mucho respeto y admiración, es una mezcla de todo.

—Se te percibe un entusiasmo que parecés un pibe de 20 años que está a punto de sacar su disco debut.

—(Risas) Y, sí, es que me gusta mucho este disco, yo creo que hace mucho tiempo que no me entusiasmaba mucho con un disco. Todo empezó porque empecé a componer canciones con los poemas de Mario Trejo (que son las que integran la mayoría de los temas de "Propio") y me salían canciones distintas de las que canto habitualmente, músicas diferentes, qué se yo. Por ese lado ya me empecé a entusiasmar, porque me salían con bastante facilidad las melodías, cosa que es raro, porque es más laburo y te requiere mucho más tiempo de elaboración.

—De todos modos ya habías tenido tu experiencia de musicalizar poemas de otros autores.

—Sí, pero cuando es un poema tenés que respetar todas las acentuaciones, no es lo mismo que trabajar un a letra de canción, que de repente cambiás una palabra de lugar y no pasa nada. Con (Daniel) Salzano trabajo así, repito una frase, la cambio de lugar y trabajamos con una confianza absoluta, pero en este caso no, porque tenés que ceñirte a lo que te dice la hoja del libro. Pero me salió bastante fácil, muy fluido, y creo que es porque los textos me gustaron mucho de entrada y salieron así.

—¿Se te cumplió el sueño del pibe al grabar una de Los Beatles?

—Fue muy emocionante, se fueron dando las cosas. La grabación del tema de Los Beatles fue muy excitante, para un fanático de Los Beatles como yo fue un sueño de chico, sí, el sueño del pibe. La noche que lo grabé no dormí (risas).

—En "If I Fell" hay momentos en que no se sabe cuál es tu voz y cuál es la de Aznar.

—Bueno, es un poco lo que pasaba con McCartney y Lennon, se mezclaban las voces y era muy particular la manera de trabajar que tenían, ellos eran innovadores en todo, hasta para grabar voces, se confunden las voces suyas y acá pasa eso. No sabés cuándo entra cada uno, me pasó la primera vez que la escuché y mirá que la escuché una montaña de veces, y podías tranquilamente perderte con las voces y no saber quién es quién.

—Desde "Ferroviario", editado hace diez años, te corriste del andarivel más comercial, ¿aún continúas por esa otra búsqueda estética?

—Sí, ¿sabés qué pasa? Grabar un disco se transformó en algo distinto, antes se grababa y había una expectativa comercial, y decías este disco va a ser un éxito, hablabas de cifras. En cambio, ahora el camino de la industria discográfica cambió a partir de internet y todo ese tipo de cosas. Grabar algo es primero un hecho artístico y lo demás pasa a segundo plano, entonces tenés más libertad de acción para componer, no te planteás "uh, no sé si la gente me seguirá con esto". No, ni te lo planteás, lo hacés y ya está.

—¿O sea, lo que en principio era una complicación pasó a ser un beneficio para el artista, al tener más libertad creativa?

—Sí, es así, mirá (risas), todavía no salió este disco y ya estoy pensando en grabar algunas de las canciones que quedaron afuera de este trabajo. Y me digo a mí mismo "no, no tengo que pensar en eso, tengo que concentrarme en la salida del disco". Quedaron afuera algunos temas de "Ajeno", pero, yo creo que si funciona bien, puedo hacer un segundo volumen.

—¿La gente no te pide los clásicos en los shows?

—Conmigo el público no fue muy exigente en ese sentido, la gente quiere que cante, de repente voy a Cosquín y canto folclore y nada más, y está bien.

—¿Los cantantes tienen cierta dependencia de los hits?

—Y, si sos repertorio-dependiente sonaste, te pasás toda tu vida cantando lo mismo. Para mí sería una tortura, no podría hacerlo, me costaría mucho. De todos modos, en los shows hay que hacer un laburito y buscarle la vuelta para que la cosa resulte coherente, y que se combinen los temas nuevos con los conocidos, para que no pierda sentido el espectáculo, que la gente lo vea y lo siga sin temores y no se encuentre en un callejón sin salida.

—¿El "Ave María" lo seguís cantando?

—Sí, lo hago, es un tema muy cortito y es uno de los que más espera la gente. Una vez se lo comenté a (Atahualpa) Yupanqui y me dijo "está bien, lo que no puede hacer el artista es castigar al público, no le podés decir «no le voy a cantar lo que ustedes quieren»" (risas).Tampoco debe ser así, se trata de llegar a un terreno de entendimiento, pero el público, conmigo, tiene una gran confianza en lo que vaya a hacer.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario