Domingo 09 de Enero de 2011
Ted Williams, un indigente que cautivó a Estados Unidos con su gran voz luego de que lo descubriese un cronista de Ohio y colgase una entrevista en YouTube, fue tocado una vez más por la suerte: nada menos que Jack Nicholson está golpeando su puerta para que participe en uno de sus filmes.
“Jack Nicholson ha contactado a algunos de mis familiares en Ohio. Quiere hacer una película en la que Jack es el protagonista junto a un locutor de radio, al que quiere que interprete yo”, dijo ayer al programa Entertainment Tonight el hombre, quien volvió a aparecer en la televisión para dar más detalles de su historia. La supuesta oferta de Nicholson llega a Williams después de que el video que tomó de él en la calle un reportero de Ohio logró más de 11 millones de visitas en YouTube en tan sólo unos días y su potente voz radiofónica centre todas las conversaciones en el país.
Golpe de suerte. Williams, de 53 años, ya fue contratado por el canal de noticias MSNBC para poner su voz a su nueva campaña publicitaria y, en los pocos días que lleva de fama, ya ha prestado su “regalo de Dios” (como él la llama) a unos anuncios del grupo alimentario Kraft.
Además, estudia una oferta del equipo de baloncesto Cleveland Cavaliers para convertirse en su voz oficial, además de otra para irse a trabajar a Hawai, un empleo en la Liga Nacional de Fútbol Americano y otro en emisoras de radio de Columbus (Ohio).
“Quiero escoger una sola opción y creo que podré desenvolverme, pero todas estas posibilidades son muy abrumadoras”, dijo ayer el hombre en su visita en el programa “Today” de la cadena NBC, en el que apareció con su madre, Julia, a quien no había visto en unos veinte años y con quien se pudo reunir en Nueva York.
En el video que dio fama a este hombre se puede ver a Williams pidiendo limosna en una carretera de la localidad de Columbus (Ohio) con un cartel en las manos.
“Tengo un regalo divino de voz. Soy un antiguo presentador de radio que está pasando por malos momentos. Por favor, cualquier ayuda será gratamente apreciada. Gracias y que Dios le bendiga. Felices fiestas”, decía el cartel.
Cuando el reportero que grabó las imágenes le pide que demuestre que lo que dice el cartel es cierto, Williams empieza a imitar mensajes clásicos de la radio estadounidense con una voz de barítono.
“Ahora llevo dos años limpio y estoy intentando muy duramente recuperarme, y con suerte una persona de alguna televisión o radio me diga que necesita una voz”, explicó Williams, quien nació y creció en el neoyorquino barrio de Brooklyn.
El trabajo que se avista más difícil para Williams es el de recuperar el cariño de su antigua familia (abandonó a su mujer, Patricia Kirtley, sus cuatro hijos hace unas dos décadas). Y de no fallarle a su madre. l (AP)