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Italia, sumida en la incertidumbre ante un resultado confuso y dividido

Berlusconi quedó como segunda fuerza a menos de un 1 por ciento de votos del ganador. Batacazo histórico de Beppe Grillo: 25 por ciento. El esperado triunfo de la centroizquierda fue mínimo e insuficiente. En el Senado quedó muy lejos de la mayoría absoluta.  

Martes 26 de Febrero de 2013

Luego de una jornada plena de sorpresas, la centroizquierda italiana ganó por muy estrecho margen las elecciones generales, con un resultado en el Parlamento que pone seriamente en duda que pueda gobernar. Según datos finales del Ministerio del Exterior, la centroizquierda de Pierluigi Bersani y sus aliados ganó por menos del 1 por ciento a la coalición de Silvio Berlusconi en la Cámara de Diputados: 29,75 por ciento a 28,93 por ciento. Le bastó para lograr 340 sobre 630 diputados, gracias al llamado "premio de mayoría", un mecanismo que blinda con bancas extras al triunfador. Pero en el Senado las cosas fueron aún más dificiles, dado que ese premio no existe. La centroizquierda logró una estrecha mayoría de bancas senatoriales, 123 contra 118 de Berlusconi. Esa exigua diferencia es considerada totalmente insuficiente para conformar un Ejecutivo estable. La Cámara alta tiene 315 escaños, y la mayoría absoluta es por tanto de 158 senadores.

El Senado. El resultado del Senado, junto con la arrasadora performance electoral del Movimiento 5 Estrellas del cómico Beppe Grillo (25 por ciento del voto en Diputados, donde tendrá 110 legisladores), el verdadero ganador del día, aumentan el riesgo de ingobernabilidad. El resurgimiento de Berlusconi, quien parecía hasta hace un mes a punto de bajar a su tumba política, es otro dato decisivo de estas elecciones. Il Cavaliere está de vuelta, y al frente de la segunda fuerza política, pisando los talones a la centroizquierda. La pobre elección de la formación centrista del premier Mario Monti fue el otro elemento saliente (quedó cuarto con apenas algo más del 10 por ciento de votos en Diputados, donde tendrá un bloque de 46 legisladores).

Ante la falta de una mayoría holgada de la centroizquierda, como la que anticipaban casi todos los sondeos (e incluso los bocas de urna: ver recuadro), se presentan dos riesgos: un gobierno muy débil, constantemente en riesgo de caer por un voto de desconfianza, o, incluso peor, el peligro de tener que ir nuevamente a elecciones en muy corto tiempo. En todo caso, el efecto de esta situación política sobre el frágil cuadro financiero y de deuda de Italia se reflejará negativamente en los mercados, como ya se vio ayer.

Victoria amarga. La centroizquierda del Partido Democrático (PD) de Bersani y sus aliados de Sinistra, Ecología e Libertá (SEL, de desempeño muy por debajo de lo esperado: apenas 3,2 por ciento), se quedaron, como se dijo, con la mayoría en la Cámara de Diputados. Pero hasta esta victoria de Bersani tuvo sabor amargo: logró el primer puesto como coalición, pero el primer partido en la Cámara baja será el Movimiento 5 Estrellas de Grillo. Y aunque en el Senado la formación de Bersani exhibe una ligera superioridad en votos (31,1 por ciento contra 30,67 por ciento de Berlusconi y aliados), lo que importaba era ganar cada región individual. Los premios de mayoría se distribuyen sobre base regional, y esto impidió a la centroizquierda repetir lo hecho en Diputados. Por esto, la coalición PD-SEL recabó 123 senadores, muy lejos de la mayoría absoluta de 158. Los 118 senadores del berlusconismo y sus aliados quedaron a un paso de ganar la cámara, algo que se pensó había sucedido durante casi todo el día, hasta que finalmente a la medianoche se conocieron los datos finales. Los 53 senadores del movimiento de Grillo también reflejan su gran performance en todo el país. Resulta casi impensable que puedan sumarse al centroizquierda. En cuanto al centrismo de Mario Monti, obtuvo 19 senadores. Podrían aportar a Bersani, pero son insuficientes. Monti fue considerado por todos los analistas el gran perdedor del día.

Rompecabezas. Según analizaba anoche el Corriere della Sera en su portal, "de las urnas sale una Italia rompecabezas, extremadamente fragmentada, donde las dos principales coaliciones se reencuentran prácticamente empatadas, con una ligera ventaja de la centroizquierda, pero donde el verdadero vencedor es el movimiento de Grillo, que reliza una verdadera proeza sin precedentes".

El otro gran diario nacional, La Reppublica, que se encolumnó abiertamente con Bersani, titulaba anoche "Italia ingobernable". El diario romano, tradicional vocero de la centroizquierda italiana desde hace décadas, se alarmaba porque veía en el Senado "una situación dividida, una situación difícilmente gobernable". El Senado fue el gran campo de batalla, sin dudas. Según la agencia Ansa, Berlusconi y sus aliados de la Liga Norte y una serie de pequeños partidos locales ganaron en Lombardía y Véneto, en el rico y poblado norte, pero también en Sicilia y Campania, así como en Puglia, en el sur. Esta última región es gobernada por el líder de SEL, Nicchi Vendola.

En shock. Por todo esto, el diario La Stampa, de Turín, pintaba al PD "en estado de shock. Ni la más oscura de las previsiones llegaba al escenario en que los demócratas se encuentran ahora. Un Senado sin mayoría y Diputados ganado por un pelo". "Hemos votado el Parlamento más ingobernable de nuestra historia", resumió La Stampa. De hecho, anoche Bersani no se dirigió al país, tarea que dejó a su vice, Enrico Letta, quien habló de "una crisis compleja para vivir y para gestionar". Más temprano, Bersani había comentado: "Es evidente que el país atraviesa una situación muy delicada".

Del otro lado, los eternos "villanos" de la política italiana, los berlusconianos, no paraban de celebrar. "Es un resultado extraordinario que demuestra que Berlusconi como político no se ha acabado y ojalá que muchos no lo olviden", declaró Angelino Alfano, secretario del partido fundado por el multimillonario italiano. Berlusconi hizo una remontada notable, en base a constantes apariciones televisivas en programas periodísticos, tanto de sus cadenas como en la RAI. Su personalidad extravagante y extrovertida contrastó enormemente con la figura demasiado estática y poco entusiasmante de Bersani, considerado por muchos un típico político de escritorio, antes que un líder que arrastra a las masas.

Los boca de urna, en ridículo

Los bocas de urnas fallaron totalmente. Repitieron puntualmente los pronósticos de los sondeos previos a las elecciones. Así, Sky dio apenas cerradas las urnas un 34,5% a la centroizquierda contra 29% para Berlusconi. De esta forma, el PD y aliados obtenían la mayoría en el Senado con 163 escaños, cinco más de los 158 necesarios. Otro boca de urna, de la RAI, otorgó al PD y aliados de 35 a 37% de votos contra el 29% a 31% para la coalición de Berlusconi.

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