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Italia, dividida entre el voto castigo y asegurarse un sólido gobierno

Como síntoma del hastío, al cierre temporal de las mesas anoche, la participación había caído respecto a los comicios de 2008. La votación comenzó ayer y se extenderá hasta las 15 de hoy. El resultado se define en unas pocas regiones clave.  

Lunes 25 de Febrero de 2013

Los italianos votaban ayer y continuarán haciendo hoy hasta las 15, hora peninsular. Los primeros resultados certeros se esperan para el anochecer, dado que se trata de las elecciones más impredecibles de los últimos años. Los italianos oscilan entre expresar su indignación hacia una élite desacreditada mediante un voto de protesta o un sufragio "responsable" que permita formar un gobierno fuerte que saque a Italia de la recesión y ayude a resolver la crisis de deuda de la Eurozona.

Este clima se reflejó en una caída de la participación al cierre de las mesas a las 22. Había votado el 55,17 por ciento del padrón, contra el 62,55 por ciento en 2008. "Soy pesimista. Nada va a cambiar", comentó Luciana Li Mandri, de 37 años, mientras depositaba su voto en la capital siciliana, Palermo. "Los ladrones habituales seguirán en el gobierno", agregó. Su pesimismo reflejaba el estado de ánimo en Italia, donde muchos votantes decían que pensaban que la nueva administración no durará mucho. Y esto es lo opuesto a lo que Italia necesita con desesperación para combatir la mayor recesión en 20 años, el creciente desempleo y su elevada deuda pública.

De cerca.Las elecciones, que concluyen hoy a las 15, hora de Italia, están siendo seguidas de cerca por los países europeos, socios de Italia en la UE y en el euro, así como por los inversores, que aún recuerdan la crisis de deuda potencialmente catastrófica que llevó en noviembre de 2011 a que el economista Mario Monti desplazara a Silvio Berlusconi y tomara el timón del país. Un gobierno italiano débil podría provocar una nueva crisis de desconfianza en Italia y en la Eurozona. Italia es la tercera economía de Europa, lo que da una dimensión continental al resultado que saldrá hoy de las urnas.

Este temor era expresado a la salida de las mesas de votación por muchos italianos."No confío en que el gobierno que emerja de estas elecciones pueda resolver ninguno de nuestros problemas", comentó a la agencia Reuters Attilio Bianchetti, un vendedor de departamentos de 55 años. Subrayando su desilusión por los partidos tradicionales, votó por el Movimiento 5 Estrellas del cómico Beppe Grillo. Este, un monologuista de 64 años, se ha quedado afónico lanzando ataques repletos de insultos contra los políticos, canalizando la indignación de los italianos, especialmente de una generación de jóvenes frustrados por el alto desempleo. "El es el único nuevo elemento real en el paisaje político donde hemos visto las mismas caras demasiado tiempo", afirmó Vincenzo Cannizzaro, de 48 años.

Según estimaciones publicadas fuera de Italia (donde los sondeos están prohibidos desde hace 15 días), el centroizquierda de Pier Luigi Bersani obtendría de 35 a 37 por ciento de votos, mientras que el partido Pueblo de la Libertad de Silvio Berlusconi y sus aliados no superarían el 30 por ciento. Grillo, con su movimiento contestatario, rozaría el 20 por ciento. Cuarta y con crecientes dudas de si supera el umbral de ingreso al Parlamento, se hallaba la formación del premier Mario Monti. Si Monti y su agrupación Elección Cívica no superan el umbral de 10 por ciento, quedarán fuera de la Cámara de Diputados. Esto no sería tan grave para Bersani, cuyo Partido Democrático (PD) y aliados tendrían asegurado en esa cámara un cómodo primer lugar, el que le daría automático acceso a una mayoría "blindada" por el llamado "premio de mayoría", que es un número de bancas que se otorga a quien sale primero. Sobre 630 diputados, el PD se quedaría con 340 en forma segura. El drama se presenta en el Senado, donde estos premios o "bonus" de bancas se asignan por región. Y hay cuatro regiones donde nadie sabe quién ganará: Lombardía, la más poblada y con mayor número de senadores, Véneto, Sicilia y Campania. Si en todas o algunas de estas cuatro regiones el PDL de Berlusconi y sus aliados de la Liga Norte logran imponerse, o bien el movimiento de Grillo alcanza un resultado inesperadamente bueno, el cuadro parlamentario quedaría bloqueado. Sin una mayoría cómoda en el Senado, a Bersani se le hará virtualmente imposible gobernar. Y esto, suponiendo que lograra los votos necesarios para formar un Ejecutivo.

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