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Israel ya piensa en el día después de un eventual ataque contra Irán

Fuentes militares minimizan temores sobre la intensidad de la respuesta de Teherán y sus aliados. La primavera árabe podría evitar la intervención de viejos enemigos como Hezbolá.

Domingo 11 de Marzo de 2012

Jerusalén.- Aunque Israel podría esperar un aluvión de misiles desde varios frentes si decide atacar a Irán, la respuesta podría ser mucho menos catastrófica de lo que algunos predicen puesto que los disturbios en Medio Oriente distraen a los viejos enemigos, dijeron analistas. También hay una creciente opinión en Israel, expresada con insistencia por destacados funcionarios, de que el conflicto resultante sería un precio aceptable a cambio de frustrar el programa nuclear iraní.

Con una encendida retórica, Israel está amenazando con tomar acciones militares, con o sin apoyo de Estados Unidos, si los iraníes siguen desafiando la presión para que detengan sus disputados proyectos. La pregunta de qué ocurrirá después de un ataque de esa naturaleza está cobrando cada vez más importancia en discusiones públicas y privadas, lo que sugiere que la elite de seguridad israelí ahora está mirando más allá de una operación inicial, evaluando una estrategia para las consecuencias. "El tema hoy es menos la opción (militar) en sí misma. El debate real es qué pasa el día después", dijo Michael Herzog, jefe de planificación estratégica del ejército israelí. "La discusión número uno radica en qué ocurre una vez que se aplique la opción militar. Estamos asumiendo que los iraníes responderán violentamente, ¿pero qué tipo de escalada tendremos?", agregó. Irán advirtió que responderá a cualquier ataque y los estrategas militares de Israel creen que sus aliados, sobre todo Hezbolá y Líbano, probablemente intervendrían en su defensa.

Teherán tiene un número desconocido de misiles balísticos que podrían llegar a Israel, mientras que Hezbolá cuenta con hasta 50.000 cohetes, algunos de los cuales podrían alcanzar la ciudad densamente poblada de Tel Aviv.

Pero expertos, quizás con el fin de aplacar los nervios de la audiencia interna, están poniendo en duda cuánto daño podrían causar Irán y sus aliados, sugiriendo que la creciente defensa antimisiles israelí debería brindar una sólida protección. "Las predicciones apocalípticas de qué pasará si Israel ataca a Irán deben ser moderadas", dijo Giora Eiland, ex asesor de seguridad nacional.

Inestabilidad regional. Irónicamente, la primavera árabe también limitaría los daños. Los líderes israelíes han visto con preocupación las revueltas que se han multiplicado en Medio Oriente, por temor a que lo dejen aún más aislado o provoquen más inestabilidad en la región. Pero el conflicto civil en Siria podría eliminar cualquier posibilidad de que Damasco intervenga a favor de Irán, ya que el presidente Bashar al-Assad se encuentra demasiado abrumado por los problemas internos como para ayudar a un aliado.

El caos en Siria también podría interrumpir las líneas de suministro de Hezbolá, ya que una gran parte de sus armas transitan por territorio sirio. Algunos analistas incluso creen que el grupo guerrillero podría mantenerse al margen y preservar su fortaleza. Ambos chocaron en 2006, cuando los bombardeos de Hezbolá obligaron a un sexto de la población israelí a refugiarse y los aviones de Israel atacaron los bastiones de la agrupación, matando a cientos de personas. Hezbolá decidió no abrir un segundo frente contra Israel a fines de 2008, cuando las fuerzas del Estado judío atacaron a su aliado Hamas en Gaza. El líder de la organización islamista, Sayyed Hassan Nasrallah, reconoció por primera vez el mes pasado que su grupo recibe apoyo financiero y material de Irán, pero aseguró que Teherán no pediría ayuda si fuera atacado.

Hamas es otra historia. Viejo aliado de Siria e Irán, el grupo se ha alejado de ambos Estados durante la primavera árabe y se acercó a los Hermanos Musulmanes de Egipto, lo que hace más improbable su participación en una guerra.

Otros grupos militantes en Gaza, como la Jihad Islámica, podrían lanzar cohetes y el riesgo de una escalada siempre es posible, pero esa no es una preocupación importante para Israel. "Con todo el respeto hacia Hamas, cuando uno habla de Siria, Hezbolá e Irán, es como una gota de lluvia en medio de una tormenta", dijo Amos Yadlin, ex jefe de inteligencia militar israelí y jefe del Instituto para Estudios de Seguridad Nacional.

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