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Israel dejó sin luz a Gaza en el día más violento de la ofensiva militar

El gobierno de Netanyahu se despega de los esfuerzos de su aliado EEUU para alcanzar un cese el fuego. Al menos 150 palestinos murieron ayer por los bombardeos, que incluyeron la casa del premier de Hamas.  

Miércoles 30 de Julio de 2014

Los muertos y heridos siguieron llenado cementerios y hospitales en la franja de Gaza, donde ayer fue bombardeada la casa del líder de Hamas y la ciudad se quedó sin luz por el ataque contra la única planta eléctrica de la zona, en un conflicto que comenzó hace 22 días y que ya se cobró la vida de casi 1.230 palestinos y 56 israelíes, 53 de ellos soldados. En el día más violento de lo que va de la ofensiva israelí, el número de palestinos muertos superó los 150, mientras que los heridos rondaban los 7.000. La casa del primer ministro del Movimiento de Resistencia Islámica Hamas, Ismail Haniyeh, fue uno de los 150 objetivos bombardeados durante la madrugada de ayer por Israel. La vivienda de Haniyeh se encontraba vacía en el momento del bombardeo.

Además, la única planta eléctrica de la Franja quedó inutilizada tras una fuerte explosión provocada por un bombardeo contra un contenedor de combustible, que levantó enormes columnas de humo visibles durante horas. La compañía eléctrica advirtió luego que la planta dejaba de producir electricidad para toda la franja, hogar de 1,8 millón de palestinos que además tienen problemas para conseguir agua potable, desde el inicio del bloqueo militar israelí en 2007. Los 1,8 millón de habitantes de Gaza, que ya tenían unas pocas horas de electricidad por día desde que el conflicto comenzó, ahora enfrentan meses sin luz.

Blancos de Hamas. Paralelamente, 17 miembros de una familia palestina murieron en un ataque contra una casa en la ciudad de Khan Younis, en el sur de la franja. Los ataques de la aviación israelí alcanzaron asimismo la sede de la emisora de radio de Hamas, Al Aqsa, que quedó destruida, así como instalaciones de la televisión del mismo nombre, y un centro que alberga a productoras, que resultó dañado.

El Ejército israelí informó en un comunicado que durante las últimas operaciones nocturnas en Gaza atacó 70 "sitios terroristas", que incluyeron dos centros empleados para el comando y control de actividades pertenecientes a Hamas, cuatro almacenes de armas escondidos en mezquitas, lanzaderas de cohetes ocultas cerca de una mezquita y un túnel para infilitrarse en Israel.

A su vez, Israel anunció ayer la muerte de diez soldados, lo que supone una de las jornadas más duras en cuanto a bajas, y elevó la cifra de uniformados caídos hasta ahora a 53. Además, tres civiles, dos de ellos israelíes, murieron por el impacto de algunos de los más de 2.600 proyectiles disparados desde Gaza en el transcurso de la ofensiva. Cinco de los soldados murieron en un ataque de un comando palestino que intentaba atacar una comunidad israelí aledaña a Gaza a través de un túnel, y los otros por el fuego de mortero el lunes contra un punto fronterizo. El brazo armado de Hamas, las Brigadas de Azedín al Qassam, asumieron la muerte de los diez soldados.

En tanto, milicianos en Gaza continuaron disparando cohetes contra suelo israelí, dos de los cuales explotaron en el consejo regional de Eshkol, y otros dos fueron interceptados por las baterías antiaéreas sobre la población de Ashkelon.

El nuevo día de duros enfrentamientos tuvo una confusa situación intrapalestina, cuando el secretario general de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), Yasser Abed Rabbu, anunció un acuerdo con Hamas para un alto el fuego que poco después fue desmentido por la organización islamista.

El jefe militar de Hamas hizo depender ayer un cese del fuego en Gaza de que se produzca un fin de la ofensiva militar israelí. También debe ponerse fin al bloqueo del enclave, apuntó Mohammed Deif. Se trató de la primera manifestación pública del líder del ala armada de la organización radical islámica desde el comienzo de la ofensiva.

 

Cortocicuito. Asimismo, por segunda vez en menos de una semana, el gobierno israelí se despegó de los esfuerzos de su aliado, Estados Unidos, para alcanzar un alto el fuego. Durante una conferencia de prensa, el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, aseguró que habla "dos, tres, cuatro veces diarias" con el premier israelí Benjamin Netanyahu y que anoche (por el lunes) fue este último quien insistió en hablar sobre la posibilidad de un alto el fuego. Sin embargo, unas horas después, el diario Haaretz desmintió las palabras de Kerry. Haaretz citó a fuentes de la oficina del premier, quienes aseguraron que fue "Kerry quien habló de un cese al fuego en la conversación con Netanyahu, no al revés".

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