Ironía del autor en su última presentación
"Todos mis libros son mis hijos, yo no hago diferencias entre ellos porque son todos legítimos. Por eso, cuando reedito, no toco nada. Yo era así cuando lo escribí y respeto lo que era entonces. En "El taco..." he tocado algunas comas, porque cuando estaba en impresión me llaman de la editorial y me piden que viaje para hablar con Olga Orozco, que era la jefa de corrección. Ella me observó la puntuación obsesiva. «Es la entonación que me pidió el libro», dije. «Sí, pero usted lo recarga de comas». Bueno, accedí a sacar tres o cuatro comas".

Jueves 04 de Febrero de 2016

"Todos mis libros son mis hijos, yo no hago diferencias entre ellos porque son todos legítimos. Por eso, cuando reedito, no toco nada. Yo era así cuando lo escribí y respeto lo que era entonces. En "El taco..." he tocado algunas comas, porque cuando estaba en impresión me llaman de la editorial y me piden que viaje para hablar con Olga Orozco, que era la jefa de corrección. Ella me observó la puntuación obsesiva. «Es la entonación que me pidió el libro», dije. «Sí, pero usted lo recarga de comas». Bueno, accedí a sacar tres o cuatro comas".