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Irán y la agencia nuclear de la ONU acordaron nuevas inspecciones

Un avance decisivo. La AIEA podrá visitar sitios clave después de años de prohibiciones del régimen iraní. Pero para los expertos las dudas persisten.  

Martes 12 de Noviembre de 2013

Irán dará a los inspectores de Naciones Unidas acceso limitado a una mina de uranio y a una planta nuclear dentro de los próximos tres meses, como parte de un acuerdo alcanzado en Teherán para dar alguna transparencia al polémico programa nuclear del país islámico. El acuerdo se da en el contexto de las avanzada negociaciones entre Irán ylas potencias mundiales para lograr un tratado sobre el tema. El sábado a la noche estas conversaciones fracasaron en Ginebra, pero se retomarán en pocos días más.

El acuerdo firmado ayer en Teherán lleva la rúbrica del jefe de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) de la ONU, Yukiya Amano. El acuerdo ayudará a impulsar la nueva ronda entre Irán y las potencias previsto para la semana próxima.

Concretamente, la AIEA e Irán han acordado "fortalecer su cooperación y diálogo destinado a asegurar la naturaleza exclusivamente pacífica del programa nuclear de Irán", indicó un comunicado conjunto distribuido en Viena, sede de la agencia. "Este es un primer paso adelante con el cual comenzar, pero se necesita hacer más", advirtió Amano desde la capital iraní. "Se acordó que Irán y la AIEA cooperen más en las actividades de verificación por parte de la IAEA para resolver todos los temas pasados y presentes", agregó. Fue una referencia clara a la estancada investigación de la agencia de la ONU sobre las presuntas actividades de Irán para fabricar una bomba nuclear, pero no dio detalles sobre cuándo y cómo podría reanudarse esa pesquisa. Amano sugirió que serán abordados en "pasos posteriores" bajo el marco de nuevo acuerdo entre Irán y la AIEA.

Gran Bretaña, una de las seis potencias junto con Estados Unidos, Francia, Alemania, China y Rusia que están negociando con Teherán, aplaudió el acuerdo y dijo que era "importante que Irán aborde la sustancia de las preocupaciones de la agencia sobre las posibles dimensiones militares" del programa nuclear.

"Este gesto de buena voluntad probablemente ponga a Irán en una posición mejor cuando sus negociadores vuelvan a reunirse con sus contrapartes (las seis potencias) la semana próxima en Ginebra", dijo el experto en Irán Ali Vaez, del centro de estudio International Crisis Group.

El especialista en Medio Oriente Shashank Joshi, del Royal United Services Institute (RUSI) en Londres, advirtió que mucho dependerá de la implementación: "Hemos tenido muchos comienzos falsos en el pasado".

La AIEA está encargada de evitar la proliferación de armas nucleares en el mundo, ha pedido al régimen islámico más información y mayor acceso para cumplir su mandato para supervisar el programa nuclear. Irán hasta ahora y desde hace años ignoró esos pedidos. Pero la elección en junio de un presidente iraní relativamente moderado, Hassan Rohani, cámbió ese panorama.

Un anexo del acuerdo listó los seis primeros pasos a tomar, que incluyen el acceso a la mina de uranio Gchine y a la planta de producción de agua pesada en la ciudad de Arak, donde también se levanta un reactor. Este es cuestionado porque producirá plutonio, material apto para fabricar armas nucleares, como el uranio enriquecido.

Según el acuerdo para mejorar la transparencia, Irán también entregará información sobre futuros reactores de investigación y nuevas plantas de energía nuclear. También aclarará anuncios previos sobre instalaciones de enriquecimiento de uranio que tiene previsto construir. Amano dijo que los pasos acordados eran medidas "sustanciales".

Arak. En un comunicado conjunto se dice que la agencia de la ONU visitará Arak "en un futuro cercano", y que un nuevo encuentro se celebrará el 11 de diciembre en Viena. La AIEA inspeccionó Arak hace más de dos años. En cuanto a la mina de uranio de Gchine, está cerca del puerto de Bandar Abbas, en el Golfo Pérsico, y su producción anual se calcula en unas 21 toneladas de uranio, las que refinadas pueden usarse como combustible para plantas de energía, pero también para fabricar armas nucleares. Esto se logra con una mayor enriquecimiento. Este último punto es uno de los más oscuros, y ayer al parecer no se dieron pasos adelante. Irán enriquece parte de su uranio al 20 por ciento, con una tecnología que fácilmente lo puede llevar a un nivel "militar", o sea, superior al 90 por ciento. Irán hasta ahora se niega a detener esta actividad y limitarla al 3,5 por ciento el nivel normal para uso civil.

Irán alega que su programa nuclear es para generar electricidad. Pero su negativa a detener los progamas más polémicos le ha costado duras sanciones a sus exportaciones petroleras, tanto de la ONU, como de la Unión Europea y Estados Unidos. Esto forzó finalmente a Irán a volver a las negociaciones luego de la elección de Rohani, la que fue favorecida por el líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei.

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