¿Una bandera para todos?
En la década del 90, voraz por las privatizaciones sin lugar a dudas, desde la estrategia nacional se indujo a desarticular los aeropuertos nacionales en "pos de la modernización, entre otras bondades". Fue así que los aeropuertos pasaron a manos privados, la mayoría bajo la concesión de Aeropuertos 2000.

Lunes 27 de Febrero de 2012

En la década del 90, voraz por las privatizaciones sin lugar a dudas, desde la estrategia nacional se indujo a desarticular los aeropuertos nacionales en "pos de la modernización, entre otras bondades". Fue así que los aeropuertos pasaron a manos privados, la mayoría bajo la concesión de Aeropuertos 2000. Muchos políticos provincianos que actualmente ocupan cargos diversos en el gobierno aceptaron en su momento la privatización de los mismos, salvo la provincia invencible de Santa Fe, la única por esos años de pizza con champagne que decidió seguir manteniendo nuestro aeropuerto bajo la órbita estatal/provincial. Se hizo trabajoso mantener las instalaciones, modernizarlo y seducir a las compañías aéreas nacionales e internacionales para que nos eligieran como destino de sus rutas. Luego de varios cambios estructurales, el aeropuerto internacional Islas Malvinas se proyecta como el más importante de la región litoral, acompañando la dinámica económica-cultural de la región del Gran Rosario. Una serie de reformas en la pista y en áreas de embarque están proyectadas para poder ofrecer un aeropuerto de mayor jerarquía con objetivos a corto y mediano plazo. Pero el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios no se pronuncia sobre las estrategias que tienen para nuestra región. Se obstaculiza el desarrollo del único aeropuerto provincial con jerarquía internacional del interior del país, que por si las coincidencias existieran se llama Islas Malvinas. Dentro de unos días se levantará la ruta Rosario-Lima, que nos daba una salida directa al mundo con dos toneladas de cargas diarias de exportación de alto valor agregado que tenían como uno de los destinos al puerto del Callao, sobre el océano Pacífico, con ventas realizadas en Asia. Eso es producción, ¿no? A partir de marzo esas cargas tendrán que salir por Ezeiza y las tasas e impuestos quedarán en dicho aeropuerto privado. Como sucede con el vuelo a Ezeiza que tenemos de la compañía de bandera nacional, lo cual es altamente gratificante aunque sin dudas lo ideal sería tener una frecuencia más. Pero el embarque debería hacerse como en conexión internacional, no de cabotaje como hoy, para que quede en el aeropuerto de Rosario el impuesto en pesos, y en Ezeiza, en dólares por el destino internacional de pasajeros del interior. Sería interesante preguntar por qué desde el aeropuerto de Córdoba (privado) salen compañías aéreas: americana, española, brasileñas, chilena, peruana, uruguaya, panameña, costarricense, además de frecuencias de la compañía aérea de bandera con rutas regionales. Con una ciudad idéntica en población y con medios económicos similares a Rosario y zona de influencia, la dinámica aeroportuaria es totalmente diferente, con la balanza en pos de un aeropuerto privado. Es importante para este Bicentenario de nuestra bandera nacional, que el general Manuel Belgrano eligió izar en estas tierras a orillas del Paraná como uno de los símbolos importantísimos para lograr esa patria grande soñada en ese 27 de febrero del 1812, que las palabras que seguramente se dirán en un gran discurso federal, patriótico y emotivo no queden sólo en el discurso sino sean plasmadas en estrategias estatales equitativas y progresistas, es decir que nos hagan sentir una bandera para todos.

Alicia Maistruarena
DNI 14.510.698