¿Te fuiste Mercedes?
No sé qué duele más. Cuántos jóvenes y no jóvenes de Buenos Aires te estarán llorando porque quien se fue era una señora con cara de india que cantaba canciones del mal llamado rock nacional junto a los muchachos que responden a esa manifestación sonora que reemplazó al tango.

Martes 06 de Octubre de 2009

¿Cuánto hace que te fuiste Mercedes? Te lloramos ahora que se confirma tu partida física, pero, en realidad, para muchos hace tiempo que te alejaste. No sé qué duele más. Cuántos jóvenes y no jóvenes de Buenos Aires te estarán llorando porque quien se fue era una señora con cara de india que cantaba canciones del mal llamado rock nacional junto a los muchachos que responden a esa manifestación sonora que reemplazó al tango. Reemplazó a esa expresión de la ciudad grande y llena de confusas miradas hacia afuera, siempre hacia afuera. Admirando lo de afuera. Tan es así, querida "Mecha", que recuerdo a aquellos que descubrían tu voz y aclaraban: "Cuando era joven cantaba jazz y es lo que en realidad le gusta cantar". Claro, muchos sólo se permiten reconocer a aquellos que reproducen músicas que también son expresión de la ciudad y si es una ciudad lejana y en inglés, mejor aún. Tratarán por todos los medios de usar aquellos caminos erráticos que iniciaste buscando el cariño y el reconocimiento que todos los que vivimos en este lado del mundo buscamos. Mucho más si tienen tus inconfundibles rasgos. Pocos recordarán a aquel "Turco" Cafrune presentándote en Cosquín como quien presenta un pedazo precioso de nuestra tierra. De tu Pachamama. No te hizo falta revolear ningún poncho. Ninguna estridencia. Sólo así, quedamente, como es nuestro hombre de adentro cuando canta sus cosas. El país quedó fascinado con tu voz. Pero esa voz fue la voz de la gran poesía y la gran música nuestra. Nuestra como vos. Indisolublemente unidas. Zambas, vidalas, algún bailecito. Nadie había hecho temblar de emoción y placer a un pueblo como esa "indiecita" sola, parada en semejante escenario. Pero no te quedaste allí, te involucraste, te comprometiste con el dolor de un pueblo que siempre quiso "ser". La gran ciudad seduce y se confabula Mercedes, todos los días para confundirnos y hacernos creer y reproducir aquel odioso apotegma que "venimos de los barcos". "¿De qué barco descendió tu canto? Vos venías de adentro, de lo más hondo de nuestro país y a lo más hondo nos guiaste. ¿Cuánto hace que te fuiste Mercedes? Aún así, gracias por haber estado aquí. Gracias por haber sido nuestra. Gracias por ayudarnosa "ser".

Caio Viale,

carlosrolandocaio@hotmail.com