Domingo 11 de Julio de 2010
Ante la ley somos todos iguales, pero en la Argentina hay algunos que son más iguales que otros. En este momento histórico que se ha instalado en la sociedad con la discusión sobre el 82 por ciento móvil a los jubilados, los tres poderes del Estado deben mirarse hacia adentro y razonar que efectivamente son más iguales que todo el pueblo (somos quienes los elegimos y, por ende, son nuestros empleados). Sin embargo, el régimen jubilatorio que ellos gozan nada tiene que ver con las leyes vigentes para todos los ciudadanos argentinos. Por el solo hecho de haber sido miembros de algunos de los poderes, a su retiro gozan (en el amplio sentido de la palabra) de jubilaciones privilegiadas. Por ello, quienes ahora se rasgan las vestiduras oponiéndose al tratamiento de la modificación de la ley vigente, amenazan desde el Ejecutivo con el veto en caso de aprobarse el 82 por ciento móvil. Si es que tienen aún un poco de dignidad y tanto hablan en sus discursos de la igualdad en la distribución del ingreso, deben mirarse hacia adentro y actuar con patriotismo. No hay derecho a que tengamos gobernantes ricos con un pueblo pobre, y sobre todo los jubilados que estamos padeciendo lo que no nos merecemos, por haber brindando nuestro granito de arena a la patria, con muchos años de trabajo y esfuerzo.
Norberto Vespoli
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