¿Rosario será Sodoma y Gomorra?
Frente a la playa Cataluña, hace poco tiempo, se inauguró una sede policial de la provincia, pintada con los colores de la Bandera nacional. Cualquier vecino de un país normal podría...

Viernes 13 de Enero de 2012

Frente a la playa Cataluña, hace poco tiempo, se inauguró una sede policial de la provincia, pintada con los colores de la Bandera nacional. Cualquier vecino de un país normal podría suponer que este hecho colaboraría para el correcto y deseado funcionamiento adecuado de los actores sociales. Sin embargo desarrollemos algunas aberraciones características de la zona y cualquier otro sitio de nuestra ciudad. Los motociclistas pasan a velocidades muy altas, con los escapes abiertos, a toda hora, sin los cascos reglamentarios, en ocasiones frecuentes disputando carreras entre ellos. Familias enteras a bordo de pequeños ciclomotores, sin cascos y muchas veces transportando menores e incluso lactantes. Chatas y camiones cargan alegremente en sus cajas traseras cúmulos de personas contrariando normativas vigentes de seguridad y por ende sin cobertura de las empresas que cubren siniestros. En las madrugadas de fines de semana y feriados, grupos de beodos sin rumbo generan todo tipo de ruidos como palmas y bocinazos, bebiendo en la vía pública con las conocidas jarras o botellas de cerveza o vino. Muy frecuentemente nos vemos obligados a ser torturados a cualquier hora con pretendidos músicos o murgas que interrumpen nuestro sueño, que perdemos o no podemos conciliar. Todo esto y mucho más sin que los agentes del orden, ya sean policías o personal de la GUM, procedan ante el incumplimiento de los códigos urbanos vigentes. Todos los agentes del orden son pagados con nuestros impuestos.

Por otra parte periódicamente estos funcionarios realizan teatrales procedimientos y operativos con captura de los vehículos en infracción. ¿Por qué razón las autoridades no proceden de oficio al producirse cada infracción, como sucede en cualquier país de cierto nivel ejemplar? Sin ir muy lejos, nuestros políticos debieran observar el ejemplo de Chile, donde cada actor social cumple la función que se le designa ya sea en la vía pública, en las aduanas, en los ríos y en todos los ámbitos de su territorio. Debemos agruparnos y forzar a nuestros funcionarios que hagan cumplir los reglamentos que hacen a nuestra seguridad y calidad de vida. Debemos pedir a la prensa que defienda nuestros derechos y que denuncie irregularidades (no hay democracia sin prensa activa y comprometida).

Hugo Rubén Moreno,
DNI 6.047.323