¿Quién sí y quién no?
Un hecho de rotunda discriminación me tocó presenciar el 14 de marzo. Ese día, aproximadamente a las 17, me encontraba compartiendo un café en el bar Brownies, Córdoba casi Presidente Roca.

Miércoles 30 de Marzo de 2011

Un hecho de rotunda discriminación me tocó presenciar el 14 de marzo. Ese día, aproximadamente a las 17, me encontraba compartiendo un café en el bar Brownies, Córdoba casi Presidente Roca. En un determinado momento, vi que un niño intentaba entrar al local; una de las trabajadoras, sin preguntar siquiera el motivo por el cual el niño quería ingresar, le prohibió el acceso. Me pregunto ¿qué características debe tener una persona para ser admitida en un bar? ¿quiénes y en función de qué deciden dichas características? ¿debe un niño ser expuesto a un acto de tal marginación? Ante la negativa de la empleada, el chico insiste en lograr la entrada, actitud que provoca una intolerable, inadmisible e injustificable reacción en una encargada de bar. No contenta con lo hecho decide abrir la puerta y arrojar violentamente en la cara del niño el contenido (parecía una gaseosa) de un vaso que ella misma estaba consumiendo. El accionar de dicha encargada me dejó perplejo por unos instantes, hasta que junto a mi madre y una amiga decidimos expresarle nuestro repudio y nos quedamos charlando con el chico. Ahí me entero que se llama Nahuel, tiene 9 años y pertenece a una comunidad Toba (Qom) de barrio Los Pumitas. Debo aclarar que fuimos pocos los que nos acercamos al nene. Como reflexión no sólo creo oportuno denunciar este hecho injusto, sino que invito a pensarnos como sujetos sociales, a que reflexionemos sobre de qué sociedad formamos parte y de qué manera la deseamos construir.

Mauro Carbonari, DNI. 30.301.917