¿Quién controla la caza?
Soy docente en la escuela primaria de La Brava, en el departamento San Javier. Como pasa desde los primeros días de abril, suelo despertarme con el estruendo de los disparos de los cazadores.

Lunes 05 de Julio de 2010

Soy docente en la escuela primaria de La Brava, en el departamento San Javier. Como pasa desde los primeros días de abril, suelo despertarme con el estruendo de los disparos de los cazadores. Día tras día, año tras año recibimos la visita de turistas, en su mayoría extranjeros, que en grupos llegan a estos campos a cazar patos. Una mañana de abril, mientras izábamos la bandera, escuchábamos los estruendos tan cercanos que parecían provenir del patio de la escuela. Los chicos quedaron impactados: "Señora escuche... pobres patos", fue el comentario sentido de los alumnos. Movilizada comencé a investigar acerca del tema para poder hacer algo por nuestro medio ambiente. Pasaron unos días cuando distintos medios de comunicación santafesinos daban a conocer la preocupación de organizaciones no gubernamentales acerca de la resolución que este año habilita la caza. Y realmente los cazadores están disfrutando a pleno esta decisión de la Secretaría de Medio Ambiente: todos los días están muy temprano, y a veces también al atardecer cazando quién sabe la cantidad de patos y dejando el lugar minado de plomo, porque son muchos los disparos que se escuchan. ¿Alguien controla esto? Y los chicos cuentan: "los franceses (así llaman a los cazadores extranjeros) nos dejaron patos y mi mamá los cocinó". "Muchos patos muertos vimos con mi papá en el campo. ¿Para qué los matan si no lo van a comer?". "Los cazadores les traen regalos a mi papá". "Con mi abuelo salimos a cazar unos patos para comer y encontramos unos que no podían volar y no estaban heridos… Dejalo –dijo mi abuelo– ese debe estar enfermo". "¡Hasta el 25 de mayo se escucharon los tiros!". "Señora, había unas bolsas llenas de patos muertos, ¿las habrán dejado o se las habrán olvidado?". "Con mi papá pedimos permiso al dueño del campo para juntar leña y vamos después que se van los cazadores y nos traemos la bolsada de patos, porque los dejan muertos en el campo". Mientras pasan los días y sigo escuchando los disparos pienso: pobres patos, los matan en cantidades y me pregunto: ¿quién controla y puede asegurar que se practica un turismo sustentable en la zona? Pero también pobres chicos ¿qué futuro, qué legado natural les dejamos? Especies extinguidas o en vías de extinción, ambiente contaminado, la idea de que lo económico prima por sobre todo; pobres todos, los que desde cada hogar escuchamos los tiros y seguimos el día como nada, dejando que otros destruyan y contaminen nuestro lugar, todos ignorantes e indiferentes del mañana que hoy vivimos y construimos. ¿Y los responsables dónde están, quienes son?

Mónica Parvellotti