¿Qué hacer con los FFCC?
Al margen de los discursos y declaraciones de funcionarios del Estado sobre el accidente de Once, el silencio de los responsables, las actitudes censurables de los medios de comunicación y el canallesco aprovechamiento de algunos políticos para llevar agua a su molino, cabe reflexionar sobre el futuro del transporte de pasajeros y la política futura sobre nuestros FFCC.

Lunes 05 de Marzo de 2012

Al margen de los discursos y declaraciones de funcionarios del Estado sobre el accidente de Once, el silencio de los responsables, las actitudes censurables de los medios de comunicación y el canallesco aprovechamiento de algunos políticos para llevar agua a su molino, cabe reflexionar sobre el futuro del transporte de pasajeros y la política futura sobre nuestros FFCC. Entre las opciones, la de recuperar el manejo de los servicios por parte del Estado, tropieza con el argumento de "no hay recursos para hacer frente a las indemnizaciones", es demasiado oneroso, pero no se tiene en cuenta a la gente, a la calidad de los servicios con los que quien trabaja debe movilizarse para cumplir sus obligaciones laborales cotidianas y así queda desnuda la incapacidad del gobierno para ejercer el control de los subsidios y que ha permitido el desproporcionado "crecimiento" del grupo empresario que administra TBA y la corrupción imperante en el mantenimiento de las unidades. El parlamento tiene un proyecto -que no ha sido rebatido- que la ONG Tren para Todos avaló con más de un millón de firmas de adhesión y que no puede ver demorado su tratamiento si realmente existe la decisión política de recuperar los trenes y poner en marcha las economías regionales que han quedado sumergidas desde aquel "ramal que para, ramal que cierra" del menemismo privatizador salvaje, que dejó cientos de pueblos sin futuro. Si realmente existe preocupación por el transporte terrestre, si tenemos en cuenta las más de 8.000 muertes anuales que nos ha costado la siniestralidad de nuestras rutas y autopistas y si tenemos un proyecto "nacional y popular" como asegura nuestra presidente, la recuperación de nuestros trenes es una cuestión prioritaria a resolver y para eso invertir de arranque un 15 por ciento de nuestras reservas y encarar una reconstrucción integral del sistema ferroviario, poniendo en marcha la industria ferroviaria, carrocera de trenes de pasajeros, entre otros y darles trabajo a decenas de miles de jóvenes técnicos apuntando a un crecimiento armónico de nuestra economía nacional. Ya hemos probado las recetas del neoliberalismo de la década de las privatizaciones, conocimos los daños inferidos a la soberanía con el plan Larking del gobierno de Frondizi hace más de cinco décadas, hemos superado los avatares de las dirigencias gremiales de la Unión Ferroviaria y La Fraternidad en connivencia con los corruptos empresarios que liquidaron los ferrocarriles, y espero que no necesitemos otras 51 nuevas víctimas para tomar el toro por las astas y decidirnos a dar el paso inicial de la reconstrucción nacional que tantas veces nos han prometido. Es mucho lo que hay que hacer, convoquemos a todos a ponernos a trabajar en este proyecto que duerme hoy en el Parlamento, debatamos sus contenidos y mejorémoslo, sumemos las más destacadas inteligencias al desafío patriótico de volver los trenes a las vías, pongamos en marcha las economías regionales y hagamos realidad lo del país federal que nos merecemos y este será el mejor tributo a las últimas víctimas de la tragedia de Once.

Angel M. Contestí