Jueves 10 de Marzo de 2011
Días atrás en una carta de lectores titulada "Porque puedo", una lectora reflexionó haciendo un parangón entre esa respuesta de un acróbata del Cirque du Soleil ante un periodista que preguntaba ¿Por qué lo hace?, y la impunidad existente para cometer infracciones de todo tipo en la ciudad de Rosario. El día sábado por la noche pude verificar esas reflexiones durante una visita a una amiga, que por ordenanza municipal dispone en el frente de su casa de un estacionamiento para discapacitado. Como en muchísimas ocasiones ocupado por algún conductor desaprensivo. Esta vez el infractor, un Volkswagen, chapa IBB 442. Consultando la información pública existente en la página web de la Municipalidad, pude comprobar que este vehículo, en un año registró 12 actas de infracción: por exceso de velocidad, por cruzar semáforo en rojo y por estacionar en parada de transporte público. Cabe aclarar que esto corresponde solamente a las veces que fue detectado por los controles. Ante esta realidad me pregunté: ¿cómo puede ser que este vehículo y su conductor estén circulando en las calles? ¿Cómo puede ser que esta persona tenga un registro para conducir? La respuesta me llegó inmediatamente recordando al acróbata, a la carta de lectores y al poco poder de disuasión en el juzgamiento de las infracciones de tránsito que parece priorizar la recaudación.
Jorge R. Alvarez, DNI. 6.049.379