Jueves 23 de Febrero de 2012
Nos encontramos a pocos días de realizar el mayor acto de reencuentro con nuestra historia al que seguramente aspira un rosarino. Seguramente la bandera de Belgrano es para nosotros mucho más representativa que para el resto de los argentinos. Por alguna razón Belgrano eligió estas barrancas y no otro lugar para izar por vez primera nuestra enseña patria. Por alguna razón la celeste y blanca que flameara en Malvinas está en nuestra ciudad, donde se la respeta y venera. Frente a nuestra bandera no tenemos partidismos. No tenemos divisiones ni apetencias personales. Dejamos los egoísmos de lado para ser total y absolutamente argentinos y rosarinos. La celeste y blanca, es la bandera que nos une y abraza. En la recordación de la muerte del General Belgrano del año próximo pasado las demostraciones de patriotismo de chicos y grandes se vieron frustradas por la soberbia y desinterés de un grupo de personas que blandían cartelería político-partidaria absolutamente ajena al acto. Era un cruel acto circense que trocó la fiesta de la ciudad. Muchísimas personas fueron arriadas desde Capital Federal y Gran Buenos Aires viajando cómodamente en unidades de transporte que se estacionaron dentro de nuestra ciudad. Esas mismas personas dieron muestras de matonismo y malas prácticas al obligar a los participantes de la fiesta a recoger sus banderas para que se viesen sus carteles. Las autoridades se retiraron antes de finalizar el desfile. ¿Dónde está nuestro patriotismo? ¿Dónde quedaron los valores que nos inculcaron en la escuela? ¿Es más importante un cargo político que nuestros símbolos patrios? Como puede ser que un diputado que difícilmente pueda caminar solo por la peatonal pretenda mayor representación que Belgrano o San Martín. La misma falta de respeto a nuestra historia se puso de manifiesto hace pocos días al recordar la batalla de San Lorenzo. Tal pareciera que los actos o son político partidarios o no son. Donde prevalecen este tipo de conductas, con partícipes pagos por el Estado mediante planes "descansar", obedientes corderos de punteros políticos a los que no les interesa la demostración de patriotismo que el pueblo rosarino planea llevar adelante, en paz y en orden. Para ellos solamente interesa figurar a cualquier precio para progresar políticamente a cualquier precio. Estimo prudente que las autoridades provinciales y municipales prevean que no se reiteren hechos como los ocurridos y podamos celebrar el Día de la Bandera como corresponde, en absoluta paz y en familia.
Mario Oscar Buss
DNI 11.939.019