¿Para quién es la Justicia?
El 28 de enero de 2009 me cambió la vida. Ese día mi hija Araceli fue embestida en un acto totalmente imprudente por un vehículo, en Villa Constitución, cuando ella transitaba por la vereda y estaba entrando a la casa de su compañero...

Jueves 27 de Enero de 2011

El 28 de enero de 2009 me cambió la vida. Ese día mi hija Araceli fue embestida en un acto totalmente imprudente por un vehículo, en la ciudad de Villa Constitución, cuando ella transitaba por la vereda y estaba entrando a la casa de su compañero. Araceli tenía treinta y dos años, hacía poco se había recibido de contadora, tenía la vida por delante. Por desgracia Araceli fue impactada por el vehículo y aplastada contra la reja de la casa y luego en la pared de la misma. Este acto que la justicia tipifica como accidente de tránsito, para mí no es otra cosa que un asesinato. ¿Por qué afirmo esto? Porque quien conducía el vehículo, una persona irresponsable, circulaba a alta velocidad en una zona urbanizada, cruzando doble raya amarilla, pasando a otros vehículos. ¿Esa actitud no es igual a alguien que va con un arma y sabemos que en algún momento cometerá un asesinato? La conductora nunca estuvo presa, ni siquiera un día de estos dos años. Ella trabaja y vive con normalidad junto a su familia, mientras que a mí lo único que me queda es recordar a mi hija y pasar por el cementerio a dejarle unas flores. Hace dos años que espero justicia. Si alguien mata y no sufre castigo alguno, no existe justicia. Hay hechos y cosas que no entiendo porque no soy abogado. Pero, como ciudadano sigo indignado y decepcionado con quienes deben impartir justicia. Alguien pensará que busco revancha. No, quiero justicia. De otro modo acá todo vale y nadie paga por los errores que comete. Allí es donde pienso en esa figura de la Justicia con los ojos tapados. Primero el caso estuvo en Tribunales de Villa Constitución, hoy se encuentra en el Correccional 1 de Rosario. Cuando pregunto por la causa me contestan que va caminando de acuerdo a los tiempos de la Justicia. Y ahí me doy cuenta que esos tiempos no son los de los ciudadanos comunes como yo. ¿Para quién es la justicia entonces? Sé que mi caso no es el único. Hoy puedo ver en televisión un caso muy sonado que se cumple un año de ese hecho y el conductor se mueve por la calle tranquilamente. Me explican también que en Santa Fe nadie cumple una condena con prisión por matar en un hecho como éste, en otras provincias sí. ¿Por qué en Santa Fe la Justicia es más benévola con los asesinos? En medio del dolor, en estos dos años pude ver muchas cosas lindas, como el calor de amigos y conocidos que me brindan su afecto y cariño para poder llevar este sufrimiento. Mi vida no es la misma de hace 2 años. Tengo otros hijos y nietos y una familia divina. Sé que nada me devuelve la vida de Araceli. Cuando pienso en los ciclos de la vida digo; nacemos, crecemos, llega un momento que nos toca partir. Los padres no estamos preparados para llevar a un hijo al cementerio. Araceli, siempre estarás en mi memoria.

Omar Bouvier