Miércoles 23 de Diciembre de 2009
Como otros tantos usuarios de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), quizá por olvido o circunstancial imposibilidad de afrontar en término el pago de la factura, he incurrido en mora. En tales casos, el mecanismo que corresponde aplicar, según lo informa la propia empresa, es mandar a domicilio una carta de aviso, donde al usuario con registro de atraso en el pago del bimestre se le solicita tenga a bien cancelar la deuda. Ese aviso se envía teóricamente por Correo Argentino y el valor de tal servicio ($10 por ser carta certificada) se recarga en la liquidación efectuada al momento del pago o, en el peor de los casos, en la factura del bimestre siguiente. El tema es que los usuarios en mora no reciben tal aviso y, como el correo desconoce haber entregado esa pieza bajo firma, por cuenta y orden de la EPE, todo hace pensar que la empresa de energía cobra ese plus y lo embolsa. Si el usuario se toma el trabajo de ir a las oficinas comerciales de la EPE para ser informado de cuál fue el mecanismo de entrega del supuesto aviso, o se le ocurre pedir una reimpresión de tal documento, no hará más que perder el tiempo porque frente a sus narices podrá ver el perfecto funcionamiento de la maquinaria burocrática que, en definitiva, no dará solución al pedido. Las empresas de energía y postal se echan la culpa mutuamente, y el "aviso" original que se debería haber entregado en mano, no aparece por ningún lado. Sumando las decenas de miles de facturas con mora (porque convengamos que la gente se ve obligada a veces a ejercitar un indeseable atraso en los pagos) es mucho dinero que la EPE estaría recaudando de manera irregular. Según entiendo, las otras empresas de servicios (Agua y Gas) no intiman a sus usuarios a través de este mecanismo fantasma, sino con circulares internas de entrega directa. Un tema que creo amerita ser investigado por el flamante defensor del Pueblo.
Roberto Castaño, DNI 17113141