¿Imprevisiones o negligencia?
La Capital del domingo 7 de agosto nos sorprende con titulares anunciando que la Municipalidad determinará en breve el uso de carriles exclusivos para circulación de ómnibus y taxis, demostrando que luego de varios años de administración y ahora con responsabilidades provinciales, todo se ha dedicado a publicaciones de planes integrales de movilidad...

Miércoles 10 de Agosto de 2011

La Capital del domingo 7 de agosto nos sorprende con titulares anunciando que la Municipalidad determinará en breve el uso de carriles exclusivos para circulación de ómnibus y taxis, demostrando que luego de varios años de administración y ahora con responsabilidades provinciales, todo se ha dedicado a publicaciones de planes integrales de movilidad, sin aportes concretos a esa pretendida movilidad y con propuestas de playas de estacionamiento subterráneas, como si ellas dieran solución al problema de la congestión vehicular del centro y macrocentro. Sin soluciones prácticas a la vista, la circulación en nuestro centro comercial es ya un caos y el colapso se debe fundamentalmente a la inexistencia de servicios de transportes masivos y la imprevisión frente al sostenido crecimiento del parque automotor y el levantamiento de vías férreas, siempre desechadas por los sucesivos gobiernos municipales de los últimos treinta años con prioridad en la venta de terrenos para emprendimientos inmobiliarios privados y liquidando las mejores tierras de la costa norte, que no han respetado siquiera el camino de sirga. En otras publicaciones he sostenido y hoy reitero, que nuestros funcionarios no piensan siquiera en el uso del menos contaminante, seguro, rápido y económico sistema ferroviario para mover la población masivamente y se sigue atando la movilidad al uso del automotor, al punto tal de favorecerla con el proyecto irracional de creación de cocheras subterráneas en nuestras principales plazas, poniendo en riesgo el patrimonio arbóreo de la ciudad y sin que se tengan noticias de sistemas alternativos que descompriman la circulación vehicular. Rosario no ha tenido en los últimos 50 años un proyecto serio, profesionalmente apto y consultado con nuestra sociedad, estructuras universitarias, vecinales, que debatan con amplitud todas las posibilidades de un nuevo sistema de transporte urbano y metropolitano para los que vienen al centro de la ciudad a estudiar, trabajar o comprar en su comercio. Personalmente he participado en las reuniones que la Municipalidad ha organizado en varios ámbitos para promocionar sus proyectos de movilidad, pero los mecanismos participativos nunca han tenido un criterio que salga de las estructuras institucionales de la propia Municipalidad y queden abiertos para el debate y el aporte de profesionales con dominio del tema transporte terrestre. En las páginas del PIM (Plan Integral de Movilidad) surgen los temas referidos al famoso proyecto del tren bala, rechazado por la mayoría de los consultados y descartado ya por sus altos costos, desmedido endeudamiento y con campañas de más de un millón de firmas de oposición, hoy cajoneado en nuestro parlamento y sin voluntad del gobierno nacional de abordar un debate serio y responsable sobre todo el sistema de transportes. Tampoco las actuales autoridades provinciales y municipales Santa Fe y Rosario han manifestado predisposición a discutir este proyecto, incluyendo los ediles de ambos concejos y salvo una mera declaración del de nuestra ciudad sobre preservación de tierras, no se ha podido avanzar en profundidad sobre proyectos concretos. Y seguiremos improvisando, poniendo parches, pero sin encarar las obras que demanda la solución integral del sistema de transporte de pasajeros de las dos ciudades, mientras se acentúa nuestro aislamiento con respecto a Rosario-Retiro y ni hablar del resto del país. ¿Cuántas elecciones más deberemos esperar?

Angel M. Contestí