Sábado 21 de Abril de 2012
Plantear el cambio de dirección de YPF sin cambiar la política energética del país suena a una nueva improvisación, ya que no engloba los temas del transporte terrestre, la seguridad vial y los problemas derivados del anárquico manejo de nuestros ferrocarriles. Sin hacer una política seria que contemple la imperiosa necesidad de ahorrar combustibles líquidos, impulsar la construcción de usinas hidroeléctricas, desarrollar vehículos de menor consumo o consumo eléctrico y potenciar las tecnologías aplicadas al menor consumo de derivados del petróleo, suspender las actividades deportivas del automovilismo y dejar de promoverlo por un lapso de emergencia suficiente para garantizar reservas que eviten las importaciones de crudo constituirían una batería de positivas medidas da cara a un futuro mejor. Si queremos mejorar la calidad de vida de los argentinos debemos apuntar a reducir la contaminación ambiental promocionando sistemas de transporte terrestre que reduzcan la incidencia del automotor, recuperen el ferroviario dotándolo de nuevas tecnologías, mejorando su calidad y confort para el uso masivo en el traslado diario de los argentino.
Angel M. Contestí