Jueves 04 de Diciembre de 2008
Voy todos los días al bar El Lido, de San Martín al 3100. Mientras deleito el mejor cortado de Rosario (si no lo han probado se los recomiendo) me invade una mezcla de bronca, impotencia e indignación al ver a un conocido pastor evangélico con todo su entorno comiendo y tomando de lo mejor. Risas, alegría y felicidad desbordan su mesa ubicada en un sector que podría llegar a llamarse VIP para los parroquianos. Todos tienen celulares de alta tecnología, parecen grandes hombres de negocios más que seguidores de Cristo. Por un instante desvío la mirada y por el pasaje Eudoro Díaz, ante toda la gente del bar, hay una exposición itinerante del automóvil. Sí, vehículos 0 km nacionales e importados y todos tienen un detalle característico. Y atrás, tienen pegado el "pescadito" con la frase "Con Jesús se puede". A lo mejor el equivocado soy yo y todo es cuestión de fe, pero algo muy dentro mío me dice: perdónalos Señor, no saben lo que hacen.
Hugo O. Bertorini, elberto65@hotmail.com