Miércoles 11 de Noviembre de 2009
Uno de los argumentos retóricos más utilizados por el gobierno para justificar las retenciones a las exportaciones agrícolas, fue la necesidad de instalar una política de "redistribución de la riqueza" con la declamada, y loable por cierto, intención de beneficiar a los sectores más vulnerables de la población. Mientras tanto, la renta devengada por el incremento del valor de las transacciones inmobiliarias, que les produjo a los K un ingreso de casi 14 millones de pesos según surge de la última declaración jurada, no tributó en el impuesto a las ganancias. (Sólo se abona el 1,5 por ciento de impuesto inmobiliario) Tampoco han tributado los intereses devengados por sus plazos fijos. (5 millones de pesos por un capital de 32 millones). En un contexto en donde el 30 por ciento de la sociedad se encuentra por debajo de la línea de pobreza, el Estado mantiene una cuota impositiva muy alta en alimentos y medicamentos que supera en gran medida a la que aplican países desarrollados. Canadá o España, por ejemplo, consideran esos insumos como bienes críticos; por eso tienen una cuota reducida que va del 0 al 7 por ciento. En nuestra patria un menesteroso debe pagar un impuesto del 21 por ciento para comprar un paquete de fideos para alimentar a su familia y el mismo valor impositivo para comprar un remedio. Un rico paga lo mismo. Así, la política impositiva que aplica el gobierno evidencia la enorme diferencia entre lo que dice y lo que hace; grava enormemente las exportaciones, o sea la producción, grava los alimentos y medicamentos en tasas altísimas y deja exenta la renta financiera, la renta no productiva. Decidir y aplicar una política impositiva coherente con la grave situación en que se encuentra el país, poniendo el acento en el impuesto a las ganancias, (que además beneficiaría al interior), y en la reducción del IVA a los alimentos y medicamentos entre otros bienes críticos, es una tarea que aún está esperando. Hacerlo contribuiría enormemente a materializar la retórica de justicia y redistribución que por ahora y desde hace seis años se encuentra sólo en el plano de la declamación del gobierno.
Jorge Augusto Cardoso,
jcardoso@fibertel.com.ar