¿Capacitar o deformar?
Ante el comienzo de las clases, se observan ofertas de cursos, disyuntivas entre escuela pública o privada, discusiones sobre paritarias docentes, reformas de planes y noticias varias por el estilo, que si bien son lógicas por el inicio del ciclo escolar, sería también deseable que aparezcan otras...

Lunes 12 de Marzo de 2012

Ante el comienzo de las clases, se observan ofertas de cursos, disyuntivas entre escuela pública o privada, discusiones sobre paritarias docentes, reformas de planes y noticias varias por el estilo, que si bien son lógicas por el inicio del ciclo escolar, sería también deseable que aparezcan otras donde se toquen en profundidad los alcances y contenidos de la educación. Recuerdo que Alejandro Dolina, contestando a la apología de cursos cortos que prometen largo, decía: "No señores, aprender es hermoso y lleva la vida entera". Es que a veces se piensa que estudiar es penoso o confundimos capacitación para una salida laboral con formación en su amplio significado. Como sabemos, nuestro sistema educativo, que alguna vez fue modelo en América, hoy es pasible de evaluaciones desfavorables. Sabemos también que el futuro de los pueblos depende en gran medida de la educación que reciben pero es frecuente que al tocar estos temas se escuchen racionalizaciones o transferencias que ponen la responsabilidad en los otros. Si vivieran las hermanas Cossettini dirían "empecemos por nosotros, los docentes". En este sentido, hace unos años el maestro y pensador francés Edgar Morin propuso en un texto solicitado por la Unesco, fomentar la comprensión y la ética. Expresaba su opinión en las siguientes ideas: buscar una educación que cure la ceguera del conocimiento rígido enseñando a convivir con sus ideas sin ser destruidos por ellas y dotando a los alumnos de la capacidad para detectar dichos errores. Además que puedan intuir en la información recibida por distintos medios, los mensajes tóxicos o distorsionantes procurando la formación de un sólido juicio crítico. Enseñar a resolver problemas (empezando por los más simples y diarios). Explicitar la condición humana, quienes somos, en donde estamos, de donde venimos y a donde vamos. Por último Morin decía que en una educación del futuro será imprescindible hablar sobre la libertad bien entendida, la ética y el "deber ser" en el género humano incluyendo derechos, justicia, democracia, obligaciones, diversidades y antagonismos. Creo que muchos maestros y profesores tienen en cuenta en sus clases estos principios, pero sería bueno que muchos más estuvieran convencidos de los mismos para que luego, con adecuación a los distintos niveles, se pusieran en práctica en forma orgánica y así poder ganar pequeñas pero importantes batallas a quienes se benefician con el consumismo a ultranza, con el oscurantismo, la discriminación, el dogmatismo arrogante y la mediatización de la imbecilidad.