¿Algo está cambiando?
El domingo pasado fui caminando por la vereda central de bulevar Oroño, en el tramo comprendido entre las calles Salta y Montevideo, mirando las fotos de la colección “Romántica del bulevar Oroño”...

Lunes 17 de Enero de 2011

El domingo pasado fui caminando por la vereda central de bulevar Oroño, en el tramo comprendido entre las calles Salta y Montevideo, mirando las fotos de la colección “Romántica del bulevar Oroño”, que muestra imágenes de casonas desaparecidas, íconos alguna vez de ese paseo rosarino. Sólo una de esas fotos (entre Rioja y San Luis) tenía el vidrio roto, lo que me pareció un signo alentador en estos días en que el vandalismo se enseñorea en la ciudad. El vandalismo que destroza señales de colectivos, luminarias, bancos de las plazas y semáforos. Ese que pinta a mansalva monumentos y paredes. El que destruye refugios en las paradas de micros, ventanas de vidrio en casas particulares, quema palmeras en bulevar Rondeau y mata patos en el parque Independencia. Por otra parte escuché al secretario de Servicios Públicos comentar que no han sido rotas las pantallas de los aparatos que informan los horarios del transporte público de pasajeros. Al parecer, se estarían respetando las obras utilitarias y estéticas que implementa la Municipalidad, con creatividad y el aporte de los contribuyentes. ¿Estará desapareciendo el nefasto vandalismo urbano? Ya sé que esta pregunta puede hacerme revistar en la categoría de “pobre iluso”. En fin, el tiempo dirá si la actitud destructiva que anida en algunas personas está en retirada. Si como dijo el poeta chileno Julio Numhauser, “Todo cambia”, tal vez algo esté cambiando para bien en Rosario. Quizá marchemos hacia la feliz disolución de sectores no civilizados. Eso espero.
 

Edgardo Urraco
(urracoweb@latinmail.com)