Martes 22 de Septiembre de 2009
Las autoridades sanitarias de Paraguay enviaron ayer técnicos al departamento de Caazapá, al sureste de Asunción, para investigar las causas de la muerte de siete aborígenes, aparentemente intoxicados con agua contaminada.
Esa es una de las hipótesis que se manejan, y se basa en denuncias sobre el uso indiscriminado de plaguicidas en actividades agropecuarias de la región de Abaí.
Un equipo técnico de la Dirección General de Salud Ambiental (Digesa) coordinará el trabajo con la comitiva del Ministerio de Salud, que ya se encuentra en el lugar.
Los miembros de la comitiva sanitaria tomarán muestras de agua, de suelo, de sangre de familiares de personas fallecidas y de afectados por enfermedades.
El diario Ultima Hora publicó este domingo un informe en el que denuncia que “por lo menos seis comunidades desaparecieron en el departamento de Caazapá ante el avance de las plantaciones de soja”.
“Según los líderes aborígenes que todavía habitan en la zona, aunque en comunidades dispersas, sólo unos años atrás ese sitio estaba poblado con varias comunidades campesinas, pero en los últimos tiempos se esfumaron. Muchos prefirieron vender sus tierras y mudarse a otras localidades, lo que facilitó el avance de las plantaciones”, indicó el informe. (DPA)