Martes 02 de Marzo de 2010
Un patrullero asignado a la sección Rastros de la Unidad Regional II resultó totalmente destruido por un incendio intencional cuando se encontraba estacionado frente al domicilio de un efectivo de esa repartición. El atentado ocurrió frente a uno de los edificios de barrio Fonavi de Lamadrid y Moreno, en la zona sur de la ciudad. Las pericias ya confirmaron que las llamas fueron causadas en forma dolosa y los encargados de la pesquisa no descartaban que el ataque haya sido motivado por una cuestión personal.
El hecho ocurrió el domingo cerca de las 4.30, pero recién trascendió ayer. El vehículo que quedó inutilizado fue un Chevrolet Corsa con todas las identificaciones oficiales, balizas y luces de cualquier móvil policial como los del Comando Radioeléctrico, con la única diferencia de que el vehículo tenía la leyenda "Sección Rastros" estampada en sus laterales.
Todo sucedió cuando el empleado de esa división llegó a su domicilio particular, en el barrio Fonavi de Lamadrid y Moreno. Según indicaron fuentes de la Unidad Regional II, el policía había estado de guardia todo el sábado y llegó a esa hora para tomar un descanso. De acuerdo a lo que relató en la denuncia, el patrullero quedó estacionado casi frente a su domicilio y mientras se encontraba en la parte trasera de su casa escuchó el ruido de un estampido.
Intencional."Al salir a la calle para ver qué había sucedido se encontró con el auto incendiándose. Llamaron a los Bomberos Zapadores, pero no hubo nada que hacer. Las llamas lo destruyeron rápido y por completo", detalló una fuente. A los pocos minutos acudieron varios móviles del Comando Radioeléctrico y de la Patrulla Urbana que realizaron un rastrillaje negativo.
El coche fue sometido ayer a una pericia de los Bomberos Zapadores para establecer el origen del fuego. Fuentes de la investigación confiaron que las llamas se iniciaron sobre el asiento trasero del coche donde se hallaron restos de combustibles. Eso confirmó que se trato de un acto intencional. "Al principio había algo de duda sobre si no habría sido algún problema eléctrico, pero el examen de los Zapadores fue contundente", sostuvieron desde la Jefatura.
La denuncia por el episodio quedó radicada en la seccional 21ª, pero de la investigación también participan efectivos de la Agrupación Unidades Especiales. En cuanto a las motivaciones que pudo tener del ataque, los voceros decían estar desorientados. "El empleado contó que no tenía problemas con sus vecinos y que desconocía si alguien tenía algo en contra de él", dijo un pesquisa. "Pero tampoco nos cierra que haya sido un acto de vandalismo común o de algún grupo de muchachos que quisieron sólo hacer daño", agregó.