El juez federal número 3 de Rosario, Carlos Vera Barros, tiene a su cargo tres expedientes en los cuales investiga a las tres organizaciones narcocriminales más importantes de la ciudad por el supuesto lavado de activos; y en el marco de esas pesquisas, la Unidad de Información Financiera (UIF) de la Nación se ha constituído como querellante.
Se trata de la banda de Los Monos; la comandada por el empresario Luis Medina, asesinado el 29 de diciembre de 2013 junto a su pareja en una emboscada sobre el acceso Sur; y la que lideraba Delfín Zacarías, dueño de una de las cocinas de drogas más grande del país según lo describieron desde el Ministerio de Seguridad de la Nación.
Según fuentes de la UIF que dirige José Sbatella y referidas por el portal infojusnoticias.com, “la banda Los Monos se estructura como una asociación ilícita destinada al tráfico de estupefacientes, homicidios, cohechos y delitos varios” que para blanquear el dinero montó una estructura que incluía la compra de bienes registrables tales como “derechos económicos sobre jugadores de fútbol a nombre de terceras personas, constitución de plazos fijos, compra de moneda extranjera y acreditaciones de cheques de terceros con retiro en efectivo”. En este caso, desde el organismo contabilizaron además 46 vehículos, 4 motos y por lo menos nueve inmuebles.
Bolichero. En cuanto a Medina, legalmente era dueño de una agencia de compra venta de autos en la zona oeste de la ciudad y un lavadero de autos además de la franquicia local del boliche Esperanto, en el que invirtió más de un millón de dólares. Según la UIF Medina lideraría “una banda criminal dedicada al tráfico y comercialización de estupefacientes” y había creado “tres sociedades comerciales con fondos que se suponen de origen ilícito”.
Finalmente Zacarías, detenido en una quinta de Funes donde funcionaba una cocina de drogas en la que se secuestraron 300 kilos de cocaína, varios kilos de pasta base, dos mil litros de precursores químicos, prensas hidráulicas, termoselladoras y una secadora industrial importada de Alemania, habría adquirido según informes oficiales entre diciembre de 2008 y el mismo mes de 2009, 36 inmuebles, entre terrenos y viviendas. En total su familia tiene 40 viviendas y 24 vehículos, aunque él no figuraba inscripto en la AFIP y su esposa estaba anotada como monotributista en la categoría C.





























