Lunes 22 de Diciembre de 2008
Un mes atrás, la Justicia santiagueña inició una investigación contra altos jefes policiales de la división Delitos Económicos al detectarse un cruce de llamadas entre el jefe de esa dependencia y uno de los principales imputados por el fraude con sellos apócrifos.
En esa división, el fallecido Raúl Domínguez había comparecido más de una vez como principal denunciante de la estafa. Se detectaron 18 llamadas entre el responsable de Delitos Económicos, Gabriel Mansilla, y un implicado en la estafa de apellido Centeno. Los contactos se iniciaron el día que, según la autopsia, Domínguez fue asesinado.
Comenzaron antes de que Centeno quedara imputado por la estafa. Hubo otros dos contactos sospechosos a las dos horas de la aparición del cuerpo. Según Herrera, Mansilla declaró haber actuado con autorización del juez penal Juan Jorge. "El juez negó haber dado esa autorización. La actuación policial en esta causa fue siempre sospechosa. Domínguez fue tres veces a Delitos Económicos, pero de las declaraciones que brindó en esa oficina en el expediente sólo figuran dos. Sospechamos que, en la que no aparece, habría involucrado a personas de mucho poder", indicó Herrera.