Domingo 25 de Mayo de 2014
Hay diversos temas sobre los que los lectores enviamos cartas a esta sección de La Capital; unos tienen que ver con los sucesos de actualidad, la realidad política, y las quejas y agradecimientos por diferentes motivos. Otros se refieren a hechos y personajes de la historia argentina e internacional; y asimismo son frecuentes los que se relacionan con la ciencia y el arte en los mismos ámbitos. En general, para quienes no somos investigadores profesionales y por distintas circunstancias no podemos acceder a bibliotecas y mucho menos al Archivo General de la Nación, sólo nos queda el importante recurso de internet, cuyo advenimiento histórico, increíble y espectacular, puso el conocimiento de casi todas las cuestiones culturales al alcance de millones de personas. En forma elaborada unas veces, de manera elemental otras, pero satisfaciendo la necesidad de informarse rápidamente a gente que por distintos motivos no puede acceder a sistemas convencionales de instrucción, o a medios específicos de investigación. Pero en esta red digital que revolucionó la forma de ingresar a los conocimientos más diversos, hay que manejarse con extremo cuidado, ya que no todos sus informes están estructurados con indicaciones exactas. Sea por desconocimiento o errores de tipeo (falta de revisión), con frecuencia aparecen datos equivocados y/o contradictorios. Se advierte que suelen confundirse metros por metros cuadrados (m²); centímetros por pulgadas; hectáreas por kilómetros cuadrados (km.²); millas por kilómetros; norte por sur; grados Celsius (ºC) por Grados Fahrenheit (ºF). Y la incorrecta colocación de ceros transforma una cifra razonable en absurda. Por eso hay que verificar con suma atención cantidades, posiciones geográficas, superficies, nombres propios, fechas y nacionalidades, lo que puede hacerse cruzando información en diferentes sitios de internet. Pero he aquí que a veces surge otra complicación, porque cuando se quiere comparar una opinión con otra, aparecen varios informes exactamente iguales como si hubiesen sido copiados de una misma fuente. Como decía, un caso habitual es la discrepancia en los datos sobre un determinado asunto. Por ejemplo, acerca del Perito Francisco Pascacio Moreno se encuentran importantes diferencias en la web. En efecto, mientras unos dicen que el gobierno argentino le obsequió 25 leguas cuadradas como premio a su gestión en el diferendo de límites con Chile, zanjado por el laudo arbitral de la Corona Inglesa en 1902, otros afirman que fueron 20 leguas cuadradas. Sólo un portal asegura que vendió 22 de esas leguas para con el producido ayudar a los desposeídos. Sólo un sitio también, sugiere que traicionó a los aborígenes patagónicos durante la campaña del desierto del general Roca, desarrollada entre fines de 1878 y enero de 1885. Alguna página escribe que el Perito Moreno recorrió el lago Argentino sin llegar al imponente glaciar que hoy lleva su nombre, y otra asegura que el Perito lo descubrió. Alguien informa que su donación dio origen al Parque Nacional del Sud (luego Nahuel Huapi) en 1916, y otros ubican temporalmente la creación de dicho parque en 1922. Felizmente, todos los comentarios escritos en la red coinciden en destacar los multifacéticos conocimientos del Perito Moreno, y en señalar que murió en la pobreza y en el más injusto olvido. De todas maneras, más allá de imprecisiones, internet, la gran ayuda de investigadores aficionados, es un fabuloso río con un inmenso caudal de conocimientos generales; es cuestión de tener tiempo y paciencia para navegar con precaución echando una red de malla fina, que haga posible capturar la información más veraz.
Edgardo Urraco
Por una Salud mejor
Como actuales estudiantes de las carreras de Ciencias Médicas que se cursan en la Universidad Nacional de Rosario (UNR), queremos difundir nuestra preocupación por los sucesivos y permanentes recortes presupuestarios que impactan directamente en la calidad académica y en nuestra formación. Lo cierto es que desde hace años padecemos “recortes” y quitas de horas de cursado, de acceso a laboratorio, de prácticas en efectores de salud y diversas medidas que bajo la falacia del escaso presupuesto sólo perjudican a futuros profesionales y por tanto en la calidad de la salud de la población. Las asignaciones presupuestarias de la universidad quedan atrapadas en cargos fantasma y cuentas poco claras, en desmedro de la calidad educativa de la universidad pública que todos los ciudadanos sostenemos con nuestros impuestos y aportes. El pasado lunes 19 de mayo, a partir de las 9, en la puerta de la Facultad de Ciencias Médicas, Santa Fe y avenida Francia, hicimos una sentada académica independiente, sin bandería política alguna, para reclamar por nuestros derechos que son, en definitiva los de la sociedad argentina en su conjunto. Docentes y estudiantes debemos unirnos en la lucha por la defensa de una universidad pública de calidad, ya que venimos siendo desoídos por las autoridades académicas desde hace años.
DNI 36.878.368
¿Se despertó la Justicia federal?
¿Se está despertando de su prolongado letargo la Justicia federal? En los últimos días se emitieron algunos fallos que molestan al Poder Ejecutivo. En primer lugar, la Sala II de la Cámara Federal dispuso que se investigue a la presidenta de la Nación por la eventual comisión de delitos en la celebración del convenio secreto entre YPF y Chevron. Por otro lado, la Sala I de la misma Cámara declaró la inconstitucionalidad del acuerdo con Irán por la investigación del ataque a la Amia. En un fallo extenso y muy bien fundamentado, el tribunal sostuvo que dicho convenio implicaba una indebida intromisión del Poder Ejecutivo en una causa pendiente. El canciller Héctor Timerman salió a denunciar que los jueces pretendían usurpar la conducción de la política exterior que le corresponde a la primera magistrada. En rigor, ocurrió exactamente lo contrario. No estaba en debate la política exterior. Los jueces no podrían invalidar la dirección general de esa política. Lo que aquí se discutía era si el Poder Ejecutivo podía inmiscuirse en una causa penal en trámite ante nuestra Justicia por un hecho criminal ocurrido en la Argentina. Y no cabe ninguna duda: no puede. No solamente porque así surge de los principios generales de la división de poderes, sino porque nuestra Constitución tiene un artículo específico que lo determina, el 109, que expresa: “En ningún caso el presidente de la Nación puede ejercer funciones judiciales, arrogarse el conocimiento de causas pendientes o restablecer las fenecidas”. Termina de esta forma uno de los máximos papelones de nuestra historia diplomática. Nunca nadie pudo explicar satisfactoriamente por qué se había firmado un acuerdo tan manifiestamente inconstitucional y tan opuesto al objetivo de búsqueda de la verdad de la investigación judicial, al otorgarle a los sindicados por la Justicia argentina como presuntos autores del atentado el beneficio de pasar de imputados a promotores de una confusa Comisión de la Verdad. ¿Renunciará Timerman después de esta gaffe? No parece. En todo caso, la responsabilidad fundamental es de la señora de Kirchner y de los miembros del Congreso que votaron esa ignominia. También en las últimas horas la Cámara de Casación resolvió rechazar un recurso de Amado Boudou contra la resolución que deniega su sobreseimiento en la causa “Ciccone”. De manera que la investigación seguirá adelante y el vicepresidente podría llegar a ser procesado. En rigor, teniendo en cuenta los abrumadores indicios de la causa, llama la atención que aún no se encuentre en esa situación procesal. Tan importante como la resolución misma es lo que uno de los jueces señala, cuando sugiere que el fiscal De Luca actuó casi como un abogado de Boudou más que como quien debía impulsar contra él la acción penal. Si Boudou fuera procesado, sería el primer vicepresidente de la Argentina en tener esa condición. Ni la Constitución ni las leyes determinan que en tal caso el funcionario deba renunciar o pedir licencia, pero sería razonable que así sucediera. Pero precisamente por ser razonable, es improbable que ocurra en el universo K. Salvo, claro, que la señora presidente percibiera que el costo político de mantener esa pesada carga es muy alto. Podría haber cortado de cuajo el asunto en cuanto salió a la luz, pidiéndole a Boudou que se apartara del cargo. ¿Por qué no lo hizo? Acaso porque más que el caso “Ciccone” o “Boudou”, este también puede llamarse el caso “Kirchner”. En síntesis, a los graves problemas de la economía y la seguridad se van acumulando los de orden judicial para los más altos jerarcas del régimen kirchnerista. No es casual, lamentablemente, que estos atisbos de independencia aparezcan cuando el gobierno se exhibe en situación de debilidad. Ojalá que en el futuro nuestros jueces federales obren con toda la energía necesaria al margen de la fortaleza o debilidad política del gobierno de turno. Solo así cumplirán la eminente función de control que la Constitución les asigna.
Jorge R. Enríquez
Hay que pasar el invierno
Supongo que el viejo político con esa frase que ignoró las barreras del tiempo, no se refería a una estación del año. Creo que usaba una metáfora. ¿Se referiría quizás al cruel invierno que azota a la Argentina desde su recordada frase? ¿O desde antes ya soplaban los vientos fríos que arrastraron a nuestro país a la pobreza de valores que lo agobia implacablemente? No creo que haya hilado tan fino. Resulta difícil pensar que pudo haber imaginado que una televisión morbosa atraería multitudes, que mujeres y hombres de la propia televisión se pelearían como conventilleros de otras épocas para atraer un raiting populoso, que las mujeres se someterían a espantosas cirugías para lucir los cuerpos exigidos o que tendrían todos los hijos posibles para cobrar un subsidio miserable, que los maestros perderían sus espacios históricos, y que la violencia, con la droga de la mano, fuera la dueña de la Argentina. ¡Vaya a saber qué imaginó! Lo cierto es que si hoy se levantara de su letargo eterno, se sorprendería mucho al comprobar que el respeto, la paz y la concordia han desaparecido entre los argentinos. Y han desaparecido de tal forma, que unos de estos días, en que a la Real Academia Española se le ha dado tanto por mover las palabras a otros idiomas, a “respeto, paz y concordia” las van a pasar al chino.
Edith Michelotti
Las habilidades del gato
Leí días atrás en este diario un comentario sobre el gato, denostándolo por donde se lo mire. Yo, aquí, sólo quiero resaltar sus virtudes; a saber: tiene visión de noche, con sus bigotes mide si puede pasar por un agujero, bioquímico cuando se siente mal, huele sus deposiciones y come el yuyo que lo cura, se alimenta solo, es capaz de estar horas en una rama de un árbol hasta que aparezca el pajarito y lo apresa. Es sigiloso: cuando camina nadie lo escucha. Además, tiene más pique que su enemigo, el perro, y se le escapa trepando a un árbol, y espera las horas necesarias para salir. Se lava solo, con sus manos se asea continuamente, te calienta la cama para dormir si uno se lo permite; no es amigo del hombre, por el contrario, lo usa cuando le conviene. En resumen el gato es un genio.
Enzo Mainieri
enzomainieri@hotmail.com