Jueves 13 de Enero de 2011
El hombre que manejaba un Mini Cooper modelo 2010 valuado en 200 mil pesos figura en el legajo de una investigación por narcotráfico que una fuerza de seguridad nacional que opera en Rosario está a punto de cerrar para elevar a una fiscalía de los Tribunales Federales de Rosario.
Si bien Oscar Osvaldo Huevo Ibáñez no tiene ningún antecedente penal por comercialización de estupefacientes, los informes de inteligencia de esa fuerza lo vinculan a una red familiar de proveedores de barrio La Tablada que, sagaces ellos también, se las han arreglado para disimular su actividad, de modo de no contar con prontuario por ese tipo de delitos.
Huevo Ibáñez estaba en el centro de la lupa de una policía nacional por esta actividad junto a un individuo de apellido Medrano al que apodan Culín que también es de la zona del primero, que reside en Necochea y pasaje Villar, muy cerca de donde se produjo el accidente que anteayer condujo a su detención.
En abril de 2009 el Huevo había sido detenido durante un allanamiento a su casa realizado por la Agrupación de Unidades Especiales de la Unidad Regional II.
En esa ocasión, la detención se produjo con una orden del juzgado de Instrucción a cargo de María Luisa Pérez Vara, que es, casualmente, la jueza en turno. La policía reportó entonces que en casa de Huevo fue secuestrada una pistola calibre 45 marca Norinco, con un cargador con cinco cartuchos intactos y un chaleco balístico de color negro. Tiene prontuario policial por delitos cometidos contra la propiedad y las personas, registrando pedido de captura de la cárcel de Riccheri y Zeballos por una salida transitoria.