Invención de la realidad
El premiado filme del director Alejandro Landes, también autor de "Cocalero", reconstruye desde la ficción un hecho que conmocionó a Colombia.

Jueves 29 de Noviembre de 2012

"Porfirio recibió un balazo en la espalda, fue víctima de la violencia del conflicto colombiano, y luego se convirtió él mismo en victimario al secuestrar un avión, poniendo en riesgo la vida de muchas personas que tampoco tenían la culpa". Así resumió el director brasileño Alejandro Landes, el mismo autor de "Cocalero", el eje de su premiada película "Porfirio", que se estrena hoy. Porfirio, el protagonista real de esta historia ocurrida en 2005, quedó imposibilitado de caminar a raíz de aquel disparo. Pidió infructuosamente un resarcimiento económico, por lo cual decidió secuestrar un avión y amenazó con hacer detonar dos granadas si no se satisfacía su pedido. Controlada la situación, es condenado a prisión domiciliaria y bautizado como "el aeropirata" que puso en primera plana a la localidad colombiana de Florencia. Porfirio "no estaba preparado" para ser un "desplazado más", y, con ese dato, Landes completó este filme bajo la forma de un cruce entre ficción y documental que fue distinguido en festivales de Amsterdam, Bélgica, Biarritz y Cartagena.

Según explicó el director, la trama tenía un elemento curioso que llamó su atención, más allá de la amplia cobertura que le dieron los medios, y que llevó a Landes a tocar el timbre de la casa de ese hombre que "paralizó a Colombia. "Tal vez había una circularidad interesante. Un hombre que parecía que pasa todo el día encerrado en su casa. Esa casa es como una especie de prisión metafórica, pero después de hacer algo tan aparentemente bizarro y loco como secuestrar un avión con dos granadas en un pañal, termina sentenciado a esa misma casa, pero ya no como una cárcel metafórica, sino literal", explicó.

Landes interpretó como el motivo "práctico" el acto desesperado de Porfirio de reclamar su resarcimiento económico, pero sostuvo que había algo más que llamó su atención. "Creo que Porfirio tenía un deseo de revelar al mundo su singularidad. Creo que no estaba listo para ser un desplazado más, un desplazado de los muchos que hay en el país, viviendo en una masa olvidada. En cambio, quería diferenciarse de alguna manera. Y eso creo que es la pequeña victoria de la película, que finalmente Porfirio es una especie de antihéroe para muchos y un héroe para otros tantos".

Justicia. En ese sentido, explicó: "Hay una cosa curiosa, y a su vez muy común en Colombia, y es la idea de ser víctima y victimario a la vez. En su caso, Porfirio sufrió un balazo en la espalda, fue víctima de la violencia del conflicto colombiano, y luego se convirtió él mismo en victimario al secuestrar un avión y poniendo en riesgo la vida de muchas personas que tampoco tenían la culpa", señaló. Landes mencionó, además, la justicia por mano propia. "Eso es muy común en la sociedad colombiana. Muchas veces los movimientos o grupos armados nacen de la decisión de tomar la justicia por mano propia. En el caso de Porfirio, él hace eso y aún así yo creo que el protagonista de fondo es una idea que es muy común a todos, no es tan foránea ni sólo colombiana, sino la idea del cuerpo como una cárcel del alma. Porfirio está encerrado en ese cuerpo y creo que él quiere hacer algo que va más allá que reclamar plata. Para eso creo que hubiera ido a un banco o a la Alcaldía más que subirse a un avión y exigir hablar con el Presidente. Eso tenía un nivel de dramatismo y de construcción de personaje que ayudó luego a articular la película porque finalmente Porfirio se convierte a sí mismo en un personaje", consideró.

Porfirio cumplió cinco años de arresto domiciliario durante el rodaje de la película, luego de lo cual se le otorgó la libertad condicional. La narración de su historia, sin embargo, fue la reconstrucción de un hecho real con elementos de ficción. "Porfirio no es un documental. Es una ficción, aunque usa herramientas del documental. Porfirio, aunque hace de él mismo, está interpretando un papel, un guión; inventando relaciones que sólo existen en la pantalla, y habitando espacios que sólo está viviendo en la película. Aun así, creo que vive en un hilo muy delgado, tal vez una realidad imaginada porque roba fragmentos de distintas realidades o cosas que existen y las junta en una. Creo que en el caso de Porfirio ayudó mucho que él escribe música; el quería ser conocido, le gusta ser el aeropirata. En su pueblo es conocido como el aeropirata y esa construcción del personaje me ayudó a agarrar esa energía, ese deseo de hacerse ver, de sentir, y canalizarlo en una actuación".

Porfirio, el protagonista, vivió su situación "con mucha angustia", pero la película sobre su aventura trastornó su cotidianidad. "Tiene una gran chispa de vida, un gran sentido del humor. Y obviamente la película, le trajo un montón de fama o más ruido y volvió a las tapas de los periódicos. Igual no es una película que le va a resolver la vida, pero sin embargo creo que ayudó a canalizar ese ímpetu artístico que él tiene", completó Landes.