Martes 23 de Abril de 2013
Deseo referirme a algunos aspectos de las inundaciones de diciembre de 2012 que llamaron mi atención. Por primera vez desde la construcción del dique aliviador del Ludueña volvió a correr el agua sobre la calzada de la calle en que vivo, es el agua que inundó Fisherton, lo que me estaría indicando que la cota del dique ha quedado baja para lluvias de esa intensidad. De esto no se ha mencionado nada. En la misma calle fue construido lo que dieron en llamar “Secundario Bernheim” que constituye el extremo del sistema del Emisario. En aproximadamente cinco años de terminado no he visto nunca que se haya limpiado. Tampoco he tenido conocimiento que hayan limpiado algunos de los grandes caños del sistema. Debo recordar aquí que años atrás se cayó un chico cerca de la desembocadura del arroyo Ludueña, y para rastrearlo en la parte entubada los bomberos no podían avanzar de la cantidad de basura que había. Hasta un árbol encontraron. De manera que no sería raro que tal sistema de desagües esté trabajando al 50% o menos. Nuestra zona es de ínfimo declive y las lluvias normales no generan suficiente empuje como para que los caños se limpien automáticamente. De la misma manera se deberá asegurar que no esté obstruido ningún posible curso de agua. Creo que como vienen las lluvias en los últimos tiempos y se prevé que habrán de seguir en el futuro, aún antes de proyectar nuevas obras, las que ya están definidas como necesarias, estimo imprescindible que se asegure que lo que está hecho funcione a la perfección. Es tiempo de que _así como los ejércitos plantean sus hipótesis de conflicto_ tanto las autoridades de todos los estamentos, como todos nosotros evaluemos una hipótesis de desastre pluvial. De lo contrario volveremos a caer en la misma trampa.
Jorge Caliboni / DNI 6.033.673