Jueves 28 de Febrero de 2013
EI Papa que se retira para dedicarse "a la oración y a la meditación", será recordado por su corto pontificado jalonado por escándalos. El primer Papa alemán de la era moderna, Joseph Ratzinger, de 85 años, sustituyó en 2005, a los 78 años, a Juan Pablo II, uno de los pontífices más carismáticos.
Ratzinger, quien presidió con mano dura la célebre Congregación para la Doctrina de la Fe, la ex Inquisición, ha estado marcado por el pedido de perdón por décadas de abusos sexuales de religiosos católicos contra niños en muchos países y optó por la "tolerancia cero" contra los pedófilos.
Al final de su misión de ocho años al frente de una Iglesia de 1.200 millones de fieles tuvo que encarar el escándalo del Vatileaks, la filtración en 2012 de documentos confidenciales a la prensa.
El caso llegó a poner en entredicho su liderazgo como guía de la Iglesia y puso de manifiesto las intrigas que sacuden al Vaticano.
Según la prensa italiana, un informe secreto elaborado por tres cardenales escogidos por el Papa "enfermo y sin fuerzas" para investigar el caso terminó por convencerlo de que se necesita a alguien joven, fuerte y enérgico para hacer limpieza en la institución, lo que ha pesado en su decisión de dejar el Trono de Pedro.
Nacido el 16 de abril de 1927 en Marktl am Inn, en Baviera, creció en el seno de una familia muy católica y patriótica. Su padre era gendarme de policía.
Elegido Pontífice el 19 de abril de 2005, autorizó la misa en latín (en septiembre de 2007) y levantó en 2009 la excomunión a cuatro obispos integristas del movimiento ultraconservador de Marcel Lefebvre, entre ellos el británico Richard Williamson, quien negaba la existencia del Holocausto nazi, lo que desató la ira de la comunidad judía.