Viernes 16 de Diciembre de 2011
Daiana P., la joven testigo protegida cuya denuncia empezó a echar luz sobre la trágica balacera contra micros de la barra brava de Newell's Old Boys ocurrida el 4 de febrero de 2010, volvió a ser epicentro de una nueva audiencia del juicio oral y público que se sigue contra cuatro imputados del episodio que le costó la vida al chico Walter Cáceres. La chica de 21 años que en la jornada del jueves tuvo que ser atendida por médicos en un par de oportunidades al entrar en shock mientras contaba parte de la historia que rodeó al suceso, ayer terminó siendo derivada a un hospital de la ciudad de Santa Fe a requerimiento de una forense. "Está pálida, sufre de estrés y aconsejo que sea derivada al hospital (José María) Cullen de Santa Fe para que sea medicada y estar protegida", indicó la médica Silvia Cavallini poco antes del mediodía. Es que la joven, en las horas previas, había sido sometida a un profundo interrogatorio por parte de los defensores de los acusados, quienes buscaron presuntas contradicciones con el relato sostenido por la testigo en la audiencia anterior.
Eran las 9 de la mañana cuando asomó en la sala de audiencias de los Tribunales la figura delgada de Daiana P. Un rato antes, dos médicos forenses la habían examinado y determinaron que estaba en condiciones de declarar ante los jueces José Luis Mascali, Edgardo Fertitta y Julio César García. Detrás de ella estaban los imputados: su ex pareja, Claudio Fernando El chino Fleitas; Claudio Pajaro Cantero; y César Raul Marchetti, sospechosos de ser coautores del homicidio del chico Cáceres; y Mariano Salomón, imputado de encubrir el episodio.
No pasó mucho tiempo para que los defensores de los acusados descargaran su batería de preguntas sobre la joven bajo el argumento de que no habían tenido oportunidad, durante la instrucción de la causa, "de interrogar a quien aparece como una testigo principal".
Calvario y policías. La chica, que anteayer había dicho que "un hombre le encargó a Claudio Fleitas matar a (Diego Panadero) Ochoa", en referencia al actual líder de la barra brava de Newell's, remarcó el calvario que sufrió mientras convivió con el acusado, padecimientos que alcanzaron a su pequeño hijo. "Le daba culatazos en la cabeza con la pistola, le pegaba con las llaves, lo encerraba en el patio y no dejaba que le diera la mamadera", contó Daiana P.
Tras ello el defensor de Fleitas, Fausto Yrure, comenzó a recordarle sus dichos del día anterior. La chica había contado que El chino la mantenía encerrada en la casa que compartieron en los siete meses de relación. Tambíén habló de las denuncias por malos tratos que presentó contra su ex pareja en la comisaría 11ª. Denuncias que nunca, dijo, fueron judicializadas por las autoridades de esa seccional. "No pasaba nada porque Cristian, el secretario del jefe de esa dependencia, le avisaba (a Fleitas). El tenía todo arreglado con el jefe de la 11ª", señaló. Lo mismo había dicho en su primera declaración en el expediente, cuando aseguró que su ex pareja pagaba a las autoridades policiales para que lo dejaran vender drogas.
Yrure también abordó en su interrogatorio cuestiones personales de la testigo, como un supuesto embarazo que cursó mientras vivía con Fleitas y que, según el médico que la atendió en el hospital Roque Sáenz Peña, corría peligro porque la chica ingería pastillas. "No tomaba pastillas", replicó Daiana, quien acudió a ese centro asistencial acompañada por una hermana de Fleitas. El letrado también puso énfasis en diferentes relatos de la joven con relación a la investigación del caso. "Primero dijo que Fleitas llamó a dos amigos por Nextel y comentó que a uno de ellos le decían Pollo, pero que no lo conocía. Sin embargo, después lo describió como un hombre morocho, de cutis blanco, que vivía en barrio Tío Rolo y se movía en un Renault 12 blanco", indicó Yrure.
El abogado de Fleitas también objetó los dichos de la testigo incriminando a los autores del ataque. "Primero dijo que al día siguiente del hecho Fleitas le había dicho que prendiera la tele porque habían agarrado a los chicos de Newell's. Sin embargo, después dijo que (El chino) le había comentado que habían roto el colectivo a los tiros".
Luego fue el turno del abogado Carlos Varela, defensor de Claudio Pájaro Cantero, quien la sorprendió al preguntarle si podía reconocer entre los presentes en la sala al hermano del imputado, Ariel Guille Cantero, quien estuvo vinculado a la causa pero fue sobreseído y al que la joven acusó durante la audiencia del jueves de ser quien le proveía la droga para la venta a El chino. La joven giró su cuerpo y lo señaló mientras uno de los jueces le indicaba que se incorporara. Tras ello, el letrado le preguntó a Daiana por qué había reiniciado la relación con Fleitas y ella, entre sollozos, respondió: "porque me amenazaba". Fue lo último que dijo. Inclinó su cabeza y la médica forense acudió a atenderla. "No puede hablar", anunció la profesional.
Tras un cuarto intermedio, la joven volvió a la sala de audiencias visiblemente demacrada. La última pregunta que respondió se la formuló la fiscal Nora Marull. "¿A Fleitas lo denunciaste por el miedo y el calvario que viviste?, interrogó. "Por el miedo y la balacera", respondió la joven.
Careo. Otra declarante ante el tribunal fue Jacinta Eliana F., la hermana de El chino. La joven afirmó que la relación de Daiana y su hermano "duro tres meses". Que durante ese tiempo vivieron con ella, su esposo y el hijo de ambos. También comentó que sabía que estaba embarazada. "La acompañé al hospital porque tenía pérdidas. El médico le dijo que tenía hacer reposo y hacerse en forma urgente una ecografía, pero se la hizo en forma privada", explicó.
Jacinta F. negó que Daiana viviera encerrada. "Salía a hacer los mandados conmigo", señaló. Entonces, el abogado de El chino requirió un careo entre ambas mujeres atento a las "contradicciones" de sus relatos. Los jueces aceptaron la demanada y anunciaron su realización tras un nuevo receso. Pero tras un espera de una hora, el presidente del tribunal explicó que el careo había sido suspendido por indicación de la médica forense que revisó a Daiana y la mandó al hospital de Santa Fe.
Una firma policial bajo la lupa
Sergio M., el sumariante que labró las actas policiales en las cuales quedó registrada la trágica balacera contra los micros de barras de Newell’s en la que perdió la vida el chico Walter Cáceres, desconoció su firma en varias fojas del expediente que le exhibieron ayer cuando fue citado a declarar ante el tribunal que juzga el episodio. El hecho, por demás de llamativo, abriría la puerta a una nulidad parcial de las actuaciones. Aunque desde la defensa de Claudio Pájaro Cantero expresaron que “en la causa todo fue irregular y eso es lo que queremos demostrar”. Asimismo, aseguraron que “no se van a plantear tecnicismos porque en el fondo queremos que se compruebe que nuestro defendido debe quedar libre por falta de pruebas”.
Tras ello, los defensores de los acusados se abocaron a demostrar que Cantero, Fleitas y Marchetti compartieron un asado en la casa de Ariel Guille Cantero la lluviosa noche del hecho. Para eso testimoniaron Mercedes P. novia de El pájaro Cantero, quien dijo que “él se fue esa noche tipo 22 y regresó cerca de las 3.30”. En el mismo sentido declararon Aldo S., José S. y Mariano R., quienes aseguraron haber estado esa noche con los imputados jugando al truco en un asado hasta las 3 o 3.30, cuando la pareja que perdió el juego fue a comprar un postre.