Miércoles 29 de Abril de 2009
Un rosarino proveniente de México fue internado ayer en el hospital Provincial con los síntomas característicos de la llamada gripe porcina. El hombre había retornado al país hace cinco días.
El titular de la Dirección de Epidemiología del Area VIII de Salud, Julio Befani, precisó que se trata de un adulto joven que ingresó al hospital Provincial con un fuerte estado gripal. El paciente quedó internado para someterse a los estudios médicos que confirmarán, o no, si padece la gripe porcina.
El hombre llegó al efector de salud de Alem y 9 de Julio con un barbijo y al manifestarle a los médicos que había regresado de México hace pocos días, aquellos dispusieron que el enfermo quedase aislado en internación. Befani precisó que los estudios que aclararán el tipo de dolencia que sufre el joven tardarán entre 24 y 48 horas.
Sin vacunas ni barbijos. La vacuna contra la gripe y los barbijos se agotaron en algunas farmacias del centro de Rosario, disparados por la súbita aparición de la gripe porcina en México, junto al otoño y al plan de vacunación del Pami.
La vacuna Istivac, del laboratorio francés Pasteur, que cuesta 50 pesos, está agotada en las farmacias del Siglo y del León. "Aumentaron mucho las consultas sobre la gripe porcina. La vacuna contra la gripe está agotada y su venta aumentó un 30 por ciento", informó anoche la farmacéutica Beatriz López, en la Farmacia del Siglo, a La Capital.
La llegada del otoño y el plan de vacunación del Pami también dispararon la venta de la vacuna antigripal. "Viene mucha gente a comprar la vacuna antigripal, pero no por la gripe porcina", advirtió Lucrecia, una estudiante de quinto año de medicina, desde el mostrador de la Farmacia del León.
El caso de los barbijos muestra el temor de la gente que viaja. "Se agotaron terriblemente. Esta farmacia no vende muchos barbijos porque no está cerca de ningún hospital, pero viene gente que viaja", contó la farmacéutica.
"Un barbijo cuesta 50 centavos, pero vi que en algunos lugares de Buenos Aires los vendían hasta a ocho pesos, aunque no sé qué tipo de material tendrán", abundó.
Lucrecia contó que "mucha gente pide barbijos, pero sólo se justifica usarlos si vas a México. Si andás con un barbijo por la peatonal vas a parecer Michael Jackson". El alcohol en gel es otro producto que aumentó su venta con la aparición de la gripe porcina, cuyo frasco de un cuarto de litro cuesta diez pesos. "El frasco chico cuesta igual que el grande, pero mucha gente lo lleva porque entra en bolsito de viaje, y recién se nos agotó", explicó la farmacéutica.
En la farmacia de Córdoba y España venden ahora entre dos y tres frascos de alcohol en gel por día, casi la misma cantidad que antes expendían en una semana, a un precio de siete pesos. Las toallas higiénicas antisépticas individuales, que cuestan dos pesos cada una, también se agotaron en esa farmacia.
"Hay un poco de confusión. La gente cree que ya tiene que salir con el barbijo. Aumentaron muchísimo las consultas tanto personales como por teléfono", contó la farmacéutica.
Psicosis. La psicosis que generó la gripe porcina en algunos sectores sociales es similar a la provocada por el dengue. "La gente pregunta, pero no hay mucha información y el Estado no calma. Pasó como con el dengue, que salió el Off para el dengue, que tiene más duración. Hay un imaginario social que cree que hay un producto específico para cada enfermedad. La vacuna antigripal está recomendada para la población vulnerable, pero no para todo el mundo. Ahora falta que saquen el barbijo para la gripe porcina", opinó Lucrecia.