Elecciones

Interna socialista: Estévez y Balagué competirán por la conducción del PS Santa Fe

El diputado nacional y actual titular de la dirección provincial tiene el apoyo de Lifschitz y Bonfatti. Bases busca "democratizar el partido"

Jueves 18 de Marzo de 2021

Al filo del cierre del plazo para la inscripción de listas para la elección de autoridades del Partido Socialista santafesino, y tras varios días de tironeos, Miguel Lifschitz y Antonio Bonfatti refrendaron el acuerdo que habían sellado un mes antes, cuando se definieron las listas para la conducción nacional del partido. Así, el 18 de abril competirán por la dirección provincial del PS su actual titular, el diputado nacional Enrique Estévez, y la diputada provincial Claudia Balagué, de la corriente Bases.

Hasta hace no mucho tiempo, parecía que habría tres listas. A finales de enero, un grupo de 900 dirigentes de Fuerza del Territorio encabezados por Bonfatti llamó al acuerdo a las distintas tribus socialistas y advirtió que si no se lograba la unidad iban a ser “protagonistas” del proceso de renovación de autoridades.

Sin embargo, a mediados de febrero ambos ex gobernadores acercaron posiciones y consensuaron el nombre de la ex intendenta de Rosario Mónica Fein como candidata para suceder a Bonfatti en la conducción nacional del partido.

El camino hasta hoy, el último día para inscribir las listas en la provincia, no estuvo exento de sobresaltos: mientras desde el sector de Lifschitz pulseaban por la continuidad de Estévez, desde Fuerza del Territorio pusieron sobre la mesa el nombre del diputado provincial Esteban Lenci como posible síntesis.

Finalmente, encabezará Estévez y lo secundará la concejala santafesina Laura Mondino, un guiño también hacia el intendente de la capital, Emilio Jatón. Luego se ubican otros apellidos fuertes del PS, como Rubén Galassi, Verónica Irízar, Joaquín Blanco y Pablo Farías.

En el caso de Bases, Balagué estará acompañada por un histórico del partido: el ex ministro de Salud durante el gobierno de Hermes Binner, Miguel Cappiello.

Lo cierto es que el PS atraviesa una etapa de transición. Tras gobernar treinta años Rosario y doce Santa Fe el partido transita por el llano —una situación desconocida para toda una generación militante— pero tiene razones para ilusionarse con volver en 2023 al poder, sobre todo en la provincia: capilaridad territorial, un candidato potente (Lifschitz) y un peronismo tensionado hacia dentro y que todavía está adaptándose al gobierno.

“Estamos en un nuevo escenario: tenemos que construir un partido sólido, con propuestas que honren nuestros principios pero acordes a la realidad —dijo Galassi a La Capital—. Tenemos que seguir militando y preparándonos para las coyunturas electorales, y avanzar en transformaciones en la medida en que tengan respaldo de la sociedad”.

Desde Bases se mostraron sorprendidos por el acuerdo entre Lifschitz y Bonfatti. “Teníamos cierta expectativa de que haya otra propuesta o tener otra instancia de diálogo, pero cerraron una lista conjunta”, reconoció Balagué, que rechazó las críticas a la negativa de su espacio a sumarse a una lista de unidad.

“La unidad partidaria se fortalece cuando hay democracia partidaria; en todas nuestras gestiones planteamos participación, democracia de cercanía, pero parece que al interior del partido hace años que no hacemos lo mismo”, disparó.

Atención opositora

Además de los 15 integrantes de la junta provincial, los 30 mil afiliados del PS santafesino elegirán representantes para el congreso provincial y nacional del partido. Entre otras cosas, allí se definirá el marco de alianzas electoral.

En el campo no peronista observan con atención el proceso interno del PS. Los dirigentes de la UCR y el PRO que abonan a la estrategia del frente de frentes se ilusionan con que una vez superada la elección de autoridades partidarias Lifschitz se sume a ese armado.

No obstante, la esperanza es cada vez menor: al despegue del propio antecesor de Perotti se sumó el veto de dos de los principales dirigentes nacionales del PRO: su fundador, Mauricio Macri, y su actual presidenta, Patricia Bullrich.

Cerca de Lifschitz y Bonfatti aseguran que la apuesta es fortalecer el Frente Progresista pero en Bases tienen sus dudas. “Hubo muchas reuniones previas, sobre todo con (el diputado nacional Federico) Angelini, ir a una alianza de este tipo sería el fin del socialismo como partido de izquierda democrática”, cuestionó Balagué.

Antecedentes

Además de la interna provincial —una situación que no se da desde 1994, cuando compitieron Hermes Binner y Héctor Cavallero, ambos fallecidos el año pasado— también habrá competencia por la conducción nacional.

Fein tendrá como rivales al otro referente de la corriente Bases, el ex diputado provincial Eduardo Di Pollina, y el legislador porteño Roy Cortina, aliado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a Horacio Rodríguez Larreta.

Para encontrar una compulsa similar hay que remontarse a 2010. Ese año el en ese momento senador nacional Rubén Giustiniani —hoy diputado provincial por el partido Igualdad— obtuvo el 90 por ciento de los votos y se impuso a la lista encabezada por el entonces diputado nacional Jorge Rivas, referente de un grupo de dirigentes socialistas alineados con el kirchnerismo.

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