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"Intenté hacer una película elegante que juega con el terror emocional"

A principios del siglo XX un trío de médicos y pacientes daría el puntapié de una revolución en el pensamiento occidental. Los protagonistas fueron el joven psiquiatra Carl Jung y su mentor...

Jueves 19 de Abril de 2012

A principios del siglo XX un trío de médicos y pacientes daría el puntapié de una revolución en el pensamiento occidental. Los protagonistas fueron el joven psiquiatra Carl Jung y su mentor Sigmund Freud, a quienes se unió Sabina Spielrein. El filme "Un método peligroso" protagonizado por por Michael Fassbender, Viggo Mortensen y Keira Knightley que evoca aquel tortuoso encuentro, se estrena hoy en Rosario.

Spielrein fue una de las primeras psicoanalistas, una pionera en el campo de la psicología infantil. Sin embargo, casi no se la menciona en la historia del psicoanálisis. Hasta que se descubrió el historial clínico de Sabina, sus diarios personales y la correspondencia con Jung y Freud, ahora publicada, no se supo que la joven los había inspirado en algunos de sus trabajos..

Al trío se unió en aquellos días de ebullición otro paciente excéntrico, Otto Gross, interpretado por el francés Vincent Cassel, un libertino decidido a desafiar los límites. Esa exploración de la sensualidad, de la ambición y del engaño llega a su momento cumbre cuando Jung, Freud y Sabina se reúnen antes de separarse definitivamente y desenterrar un mundo de ideas desconocidas hasta ese momento.

"Un método peligroso" empezó siendo un guión a mediados de los años ochenta. El guionista Christopher Hampton, autor de "Relaciones peligrosas", la adaptación de la novela epistolar de Choderlón de Laclós, estaba interesado en el psicoanálisis y decidió documentarse acerca de las relaciones entre Jung, Freud y Sabina. "Eran pioneros; el psicoanálisis era una teoría revolucionaria", dice el guionista. "Abría armarios y tiraba muchos tabúes. A finales del siglo XIX aparecieron grandes corrientes que inauguraron una nueva forma de pensar en la sociedad", añadió.

Del teatro al cine. Hampton acabó desarrollando el material en una obra de teatro, "The Talking Cure" (La cura por la palabra, o La palabra que cura), que se estrenó en el National Theatre de Londres, con Ralph Fiennes en el papel de Jung. Unos años después, el director David Cronenberg le pidió al guionista que adaptara la obra para el cine.

"La obra de teatro de Hampton me pareció un filón que no podía dejar de explotar para llevarlo a la gran pantalla", explicó el director. "Esta historia de conflictos emocionales, ensombrecida por la cercanía de la I Guerra Mundial, me permitía imaginar dos relaciones intensas e inextricablemente entretejidas. El hecho de que los personajes fueran brillantes figuras reales, y que el triángulo formado por Jung, Freud y Sabina tuviera que ver con el nacimiento del psicoanálisis me pareció irresistible", recordó el director.

Cronenberg llevó el proyecto al productor Jeremy Thomas, con el que ya había rodado "Crash" y "El almuerto desnudo", la adaptación de "Naked Lunch", la novela de William Burroughs. "Creo que David combina de forma única la objetividad y las posturas violentas. Es una mezcla original que encaja a la perfección con esta historia. Trata de personas que intentan moverse dentro de las reglas de la civilización y conducir a sus pacientes hacia «la norma», al mismo tiempo que van dándose cuenta de que no hay norma y que ellos, como todos nosotros, viven en los límites y deben sobrellevar sus contradicciones y hacer que tengan sentido".

Cronenberg explica lo que le empujó a llevar al cine a estos complejos personajes: "Intenté hacer una película elegante que juega con el terror emocional, pero no pierde su poder de seducción. Me estimularon los detalles inesperados e íntimos de los tres protagonistas. Pueden comunicar lo que debió significar estar atrapados por sus ataduras mentales y físicas y luego liberarse. Era un extraño «ménage á trois», aunque entre Sabina y Freud no hubo ninguna relación sexual. Había afecto en todos los vértices del triángulo, como la gran amistad que unía a Jung y Freud".

"Aún no se había hecho una película representativa de la extraordinaria influencia que tuvieron Freud y Jung. Con "Un método peligroso" intentamos llenar este vacío, ya que la película se centra en la relación profesional de ambos a través de la historia de Sabina Spielrein, la mujer que, en cierto modo, les alejó", completó.

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