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Integración e inversiones, las claves de la relación con Brasil

El embajador de ese país, Everton Vargas, visitó Rosario. Estuvo en las fábricas de Gerdau y Randon y se reunió con académicos y políticos.  

Domingo 24 de Agosto de 2014

Everton Vargas, embajador de Brasil en Argentina desde julio del año pasado, estuvo en Rosario hace una semana para conocer de primera mano la ciudad y la zona, núcleo de exportaciones agropecuarias e industriales hacia el gigante del Mercosur.

   La visita del diplomático, organizada por la Cámara de Comercio Argentino Brasileña (Cambras) incluyó un recorrido por dos de las grandes fábricas que empresa brasileñas tienen en la región como Gerdau y Randon, un encuentro con empresarios, entrevistas con especialistas en relaciones internacionales de la UNR y también reuniones protocolares con la intendenta Mónica Fein y el gobernador Antonio Bonfatti.

   “Hay muchas empresas brasileñas en Argentina, y un dato importante es que el 20% de las exportaciones santafesinas van hacia Brasil, por lo cual existe entre las dos partes una relación muy estrecha que puede incrementarse todavía mas. Creo que es muy factible pensar en mas exportaciones de Santa Fe hacia Brasil”, señaló Vargas durante un encuentro con la prensa.

   Según el funcionario la relación de integración entre los dos países lograda a través del Mercosur es fundamental, tanto en el plano de las industrias como en los agronegocios y en los desarrollos en ciencia y tecnología.

Mas integración. Además, resaltó la importancia de un proceso histórico que comenzó con la firma del Tratado de Asunción y que con el tiempo se convirtió en “un compromiso muy importante” entre naciones donde la posibilidad de retirarse tendría “un costo altísimo”. “No existe la posibilidad de volver a negociar solos con el resto del mundo, los agentes económicos lo saben y las clases dirigenciales también”, explicó.

   “Hay desafíos, sin duda,porque los procesos de integración son complejos y muy largos”, admitió el diplomático, quien además recordó que el contexto no es el mejor, ya que Brasil “no crece como debería”, y Argentina también enfrenta desafíos en materia de variables macroeconómicas.

   De todas formas, destacó que Brasil tiene inversiones en Argentina por 18 mil millones de dólares, con 130 empresas que emplean a alrededor de 50 mil personas. “Solo por eso la relación entre los dos países es relevante”.

   Los dos grandes del Mercosur explican juntos la mitad de la producción de la soja a nivel mundial, y tienen gran potencial en materia de energía como demuestran los yacimientos de Vaca Muerta y del Presal.

   Vargas enfatizó que existen en su país firmas privadas interesadas en Argentina, como demuestra el hecho de que Gerdau invirtió 200 millones de dólares para una nueva acería: “solo esto es una señal del fuerte interés que existe en mi país por Argentina”. Por otra parte, Argentina tiene inversiones en Brasil por 8 mil millones de dólares, con algunos ejemplos destacados como los concesionarios de varios aeropuertos, Impsa, empresarios del sector vitivinícola, o Techint.

   Respecto a la sensación que se lleva de cómo transitan los empresarios brasileños el momento económico argentino, dijo que si bien nota que los hombres de negocios de su país “desearían tener un ambiente con mayores posibilidades de inversión”, también “dicen y saben” que estar en Argentina “es una buena decisión”.

   “Los empresarios brasileños no quieren quedarse con una foto del momento, piensan en el mediano y el largo plazo y así lo ven, no invertirían si las circunstancias fueran tan malas como se dice”, argumentó, para agregar que a pesar de algunas versiones “no cree que Petrobras se vaya” del país.

   “Petrobras tiene el 10 por ciento de Vaca Muerta, pero es una empresa y toma decisiones como empresa, el Estado solo es accionario en parte”.

Realidades complicadas. En relación a la coyuntura económica brasileña, explicó que “lamentablemente” las proyecciones económicas “no son las deseables”, ya que ese país debería crecer entre un 4 y un 5 por ciento para mantener el nivel de expansión de los últimos años.

   En ese punto, detalló que existen varios obstáculos para el crecimiento, tanto de orden interno como externo.

   Respecto al primer punto, mencionó las deficiencias que aún perduran en infraestructura, a pesar de la gran inversión. “Son cosas que se ven a largo plazo”, dijo.

   También mencionó como una traba el ritmo de recuperación de la economía mundial, que no ayuda a los emergentes. “Estados Unidos está un poco mejor pero Europa no despega, Alemania sufre una contracción económica y es nuestro cuarto socio comercial, y China también redujo su ritmo de crecimiento”.

   Por último, mencionó la caída del precio de los commodities, lo que afecta a los países que producen materias primas como Argentina y Brasil.

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