Instrucciones por la paz
A la señora presidente: libere la compra de dólares y su fuga; con ello incentive la evasión impositiva de los chacareros, y no se entrometa en la explotación de los negros en el agro. Ni mucho...

Viernes 26 de Abril de 2013

A la señora presidente: libere la compra de dólares y su fuga; con ello incentive la evasión impositiva de los chacareros, y no se entrometa en la explotación de los negros en el agro. Ni mucho menos en el abuso, propiedad de los patrones; no se le vaya a ocurrir asignar a los vástagos paridos por sus malas leches. Más bien vaya pensando en quitarle el derecho a las minorías; deje que las conchetas paguen con migajas a sus “sirvientas”. No pretenda que muchos vagos del poco esfuerzo de la clase media reflejados en el espejo de los oligarcas renuncien a su pilchería con pilchas de ferias a diez pesos, la vendan a doscientos y paguen tributos por diez. Deje de jubilar a los empleados que nunca fueron blanqueados por sus patrones. Desista de los pobres, hijos perversos de estructuras sociales y económicas neoliberales y deje que el “pueblo” se haga cargo con lo que le sobra. En este país, el que no roba es un gil y los que roban y corrompen proyectan, agitando caceroleros, su esencia delincuente en cada medida que usted decida, no les prive seguir estafando a la patria y haciéndose ricos con el avasallamiento de los que menos tienen. Ni mucho menos se le ocurra cortar esta conducta con tributos a la renta financiera. No haga que los evasores discutan su política con argumentos morales y la metan en la misma bolsa de corruptos, de los que ellos no están exentos. Todo lo que pagan de impuestos, dicen, se lo lleva la corrupción. Aunque no dejan en claro quién se lleva lo que no pagan. No sea terca y quítese de su mente la idea del país más justo, la Justicia no es para todos, ni mucho menos la riqueza. Para eso ya fue repartida en los grandes genocidios. Si usted sigue estas instrucciones, no solo volverá la paz, sino que van a eludir la discusión por su nueva reelección.

Daniel Góngora Borgonovo